PANÓPTICO

El panóptico

Eso me anima a recuperar un viejo artículo: Claves para un partido necesario e improbable.

El hundimiento de Ciudadanos, plantea de nuevo las dificultades de un partido de centro.

Se admira de su grandeza, pero… “luego, incontinente, / caló el chapeo, requirió la espada/ miró al soslayo, fuese y no hubo nada”. De “buenas” emociones está empedrado el camino hacia infierno de la pasividad. Lo he comprobado en Biografía de la Inhumanidad.

Con los simulacros de emociones sucede lo mismo que con el valentón que protagoniza el soneto de Cervantes al túmulo de Felipe II.

No lo he visto y no puedo decir nada sobre él, pero sí sobre las emociones producidas por lo que se contempla en una pantalla. Cuando vemos una película de miedo ¿sentimos realmente miedo? No, sentimos un simulacro de miedo, divertido y efímero. Lo mismo ocurre con otros sentimientos: la compasión, por ejemplo, cuando se convierte en espectáculo.

Conmoción ante un caso de violencia machista contado en un video por una celebrity.