
Desde el Panóptico tenemos que ver más atrás. ¿De dónde puede brotar la envidia? Posiblemente de la pulsión humana hacia el mantenimiento del estatus y de sus signos exteriores.
Desde el Panóptico tenemos que ver más atrás. ¿De dónde puede brotar la envidia? Posiblemente de la pulsión humana hacia el mantenimiento del estatus y de sus signos exteriores.
Me gustaría poder medir la “felicidad pública” a lo largo de la historia. Creo que intentar medir la felicidad subjetiva es inútil, pero que, en cambio es posible hacerlo con la “felicidad objetiva”, lo que los ilustrados llamaban “felicidad pública” o “felicidad política”.
La resistencia del machismo a desaparecer tiene sin duda varias causas, pero hay una que inexplicablemente no suele aducirse. Me refiero a la existencia de una situación de “doble vínculo” (doublé bind).
Dos estudios leídos estos días me confirman el interés de El Panóptico, y la necesidad de apelar a la historia para comprender el presente.
Una breve historia de la igualdad de Thomas Piketty resulta sorprendente por dos razones: es breve y en vez de tratar de la desigualdad, su principal tema de investigación, trata de la igualdad.
Racialismo, racializar, racializado, ejemplos de conceptos confusos, a punto de significar lo contrario de lo que significaron en su origen.
La llamada Ley trans pretende proteger el derecho a la autodeterminación sexual de las personas trans, permitir el cambio registral de sexo sin necesidad de pruebas médicas o psicológicas.
