En su libro Histoire de la fatigue. Du Moyen Âge à nos jours, Georges Vigarello se hace dos preguntas: ¿Qué nos dice el cansancio acerca de la sociedad? ¿Qué es lo que la sociedad hace con el cansancio? Por mi parte, añado una tercera pregunta: ¿Qué relación tiene el descanso con la búsqueda de la felicidad?

Se ha producido una psicologización de la felicidad, que ha llegado a su cima con la psicología positiva., que ha provocado tres desplazamientos del significado de la palabra “felicidad”.

Desde el Panóptico, se contempla un mundo a dos velocidades: tecnológicamente muy avanzado, pero mentalmente anclado en programas ancestrales. La guerra de Ucrania es una prueba evidente.

Durante milenios la obediencia ha sido la virtud de la sociabilidad. Tanto el poder político como el poder religioso la fomentaban, la legitimaban, la obligaban. Uno de los cambios más profundos en nuestra historia tuvo que ver con un modo distinto de concebir la obediencia.

No podemos inventar una palabra para cada uno de los dos millones de matices de color que podemos percibir, ni tampoco para cada uno de los sentimientos o emociones. La experiencia afectiva integra muchísimos elementos, que no sabemos identificar.

¿Cómo se pueden prevenir los problemas de la depresión, el abuso de drogas, o la esquizofrenia en los jóvenes que son genéticamente vulnerables o que viven en entornos que facilitan la aparición de esos trastornos?

Ya saben que una herramienta es cualquier objeto físico o mental que amplia nuestras posibilidades de actuación. Hay por ello herramientas materiales y psicológicas. Las primeras sirven para dominar el mundo material y las segundas para ampliar o dirigir las funciones mentales.

Otro “ensayo GAMMA”. Hume, un perspicaz observador de la vida política, expresó su extrañeza ante el fenómeno del poder y de la obediencia.¿A quién le corresponde aclarar tan complejo asunto? ¿A la psicología? ¿A la sociología? ¿A la historia? Desde el proyecto Gamma la respuesta es clara. De resolver el misterio debe encargarse la Ciencia de la evolución de las culturas.

La resistencia del machismo a desaparecer tiene sin duda varias causas, pero hay una que inexplicablemente no suele aducirse. Me refiero a la existencia de una situación de “doble vínculo” (doublé bind).


