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17.3.2022. Ucrania vista desde China

He escrito en varias ocasiones sobre el afán de China por ser potencia cultural, por protagonizar una “pax sinica”. Su defensa de la “democracia autoritaria” se basa en la idea de que la concordia, la armonía, la paz son más importantes que la libertad. Su penetración económica en países en desarrollo y el gigantesco proyecto de la Nueva Ruta de la Seda parecen ir en esa misma dirección, y también las referencias al confucianismo o a el tianxia. La guerra iniciada por Putin va a servir para testar si esta interpretación es acertada, porque obliga al gobierno chino a tomar partido y a la vista está que lo está haciendo con cautela y ambigüedad. Si se pusiera claramente a favor de Rusia, pensaría que me he equivocado en mi interpretación del proyecto de Xi Jinping.

Fuente: MERICS (Instituto Mercator para estudios sobre China). N. CATALÁN (EL PAÍS)

Sigo asiduamente Reading the China Dream, la página de David Ownby, que incluye en su última entrega varios estudios de politólogos chinos sobre Ucrania. Zheng Yongnian, de la Universidad de Hong Kong, es autor de uno de ellos. Su postura es cercana a la del gobierno chino. Previene a China para que no cometa errores estratégicos. Piensa que la geopolítica dirigida por Estados Unidos no ha sido hábil desde la caída del muro de Berlín. Recuerda que George Kennan, experimentado político americano, afirmó que no desactivar la OTAN era comenzar otra guerra fría, y cree que los hechos le hn dado la razón. Pero también critica a Ucrania por haberse dejado llevar por el afán independentista de “crear naciones nuevas”, tal vez pensando en que Taiwán hizo lo mismo respecto de China.  Concluye el artículo afirmando que la situación favorece a China, porque la renovada preocupación por Rusia, aleja la atención de Estaos Unidos de China, lo que la permitirá -si no comete ningún error estratégico- no solo continuar su proceso de modernización, sino jugar un importante papel en la construcción de un nuevo orden mundial multicéntrico. Me parece significativa su frase final:

“lo que hace a una nación grande no es su habilidad para enfrentarse al orden antiguo, y menos aún en su habilidad para conducir la guerra, sino en su responsabilidad para mantener la paz internacional”.

Sun Liping, de la Tsinghua University, centra su argumento en el hecho de que Rusia es un jugador menor en el tablero mundial, con una economía similar a la provincia de Guangdong. Piensa que al atacar a Ucrania ha escogido un modo injusto de buscar la seguridad, con lo que ha fortalecido una gran alianza contra Rusia. China no debería bajo ningún concepto unir sus fuerzas a Putin, porque se encontraría frente a una alianza fortalecida por la inmoralidad de la acción rusa, de la que China no debería hacerse solidaria.

Ninguno de esos ensayos contradice mi visión de China.