

| La función principal de la inteligencia es resolver problemas, tanto teóricos como prácticos. Por ello, su competencia nuclear es la COMPETENCIA HEURISTICA, que integra capacidades cognitivas, emocionales y ejecutivas. Los problemas teóricos se resuelven cuando se conoce la solución; en cambio, los prácticos no se resuelven cuando se conoce la solución sino cuando se pone en práctica. Por eso exigen la movilización de más recursos de la inteligencia. Los problemas pueden resolverse de una manera rígidamente prescrito -soluciones algorítmicas- o de una manera creativa. La Filosofía es la ciencia encargada de estudiar la COMPETENCIA HEURISTICA, precisamente por moverse en un nivel superior al del resto de las ciencias, lo que le permite una visión panóptica de sus resultados. |
¿Qué nos enseñan las guerras sagradas? Que las religiones movilizan emociones muy profundas, que esas emociones unen a grupos grandes, que pueden dirigirse contra los enemigos de la religión, que tienen una sobremotivación ética, y son creadoras de sentido. Movilizar esas emociones es una de las herramientas del poder.
La norma parece una reminiscencia arcaica en un mundo libre y creativo. Cuando escribí Teoría de la inteligencia creadora, no se me ocurrió incluir la ética dentro de sus actividades. Además, la ciencia o el arte son creaciones maravillosas ¿por qué no las sitúo en la cima de la inteligencia humana en vez de poner algo tan seco y coactivo como la moral o el derecho?
En su libro Histoire de la fatigue. Du Moyen Âge à nos jours, Georges Vigarello se hace dos preguntas: ¿Qué nos dice el cansancio acerca de la sociedad? ¿Qué es lo que la sociedad hace con el cansancio? Por mi parte, añado una tercera pregunta: ¿Qué relación tiene el descanso con la búsqueda de la felicidad?
Se ha producido una psicologización de la felicidad, que ha llegado a su cima con la psicología positiva., que ha provocado tres desplazamientos del significado de la palabra “felicidad”.
Desde el Panóptico, se contempla un mundo a dos velocidades: tecnológicamente muy avanzado, pero mentalmente anclado en programas ancestrales. La guerra de Ucrania es una prueba evidente.
Durante milenios la obediencia ha sido la virtud de la sociabilidad. Tanto el poder político como el poder religioso la fomentaban, la legitimaban, la obligaban. Uno de los cambios más profundos en nuestra historia tuvo que ver con un modo distinto de concebir la obediencia.
¿Por qué me interesa contar a los médicos estos terribles hechos? Para que no olviden que todos tenemos que proteger la “humanidad” de nuestras relaciones porque son muy frágiles, y que ellos, desde su actividad profesional están especialmente capacitados para reforzarla.

