

| La función principal de la inteligencia es resolver problemas, tanto teóricos como prácticos. Por ello, su competencia nuclear es la COMPETENCIA HEURISTICA, que integra capacidades cognitivas, emocionales y ejecutivas. Los problemas teóricos se resuelven cuando se conoce la solución; en cambio, los prácticos no se resuelven cuando se conoce la solución sino cuando se pone en práctica. Por eso exigen la movilización de más recursos de la inteligencia. Los problemas pueden resolverse de una manera rígidamente prescrito -soluciones algorítmicas- o de una manera creativa. La Filosofía es la ciencia encargada de estudiar la COMPETENCIA HEURISTICA, precisamente por moverse en un nivel superior al del resto de las ciencias, lo que le permite una visión panóptica de sus resultados. |
Otro “ensayo GAMMA”. La evolución de las pasiones humanas, sus sutiles tramas, el modo como han ido dirigiendo la historia y plasmándose en instituciones me fascina. El domino afectivo que voy a estudiar es universal, permanente y poderoso. Su energía ha determinado nuestro pasado y nuestro presente. Forma parte de nuestra herencia biológica pero las diferentes culturas la han utilizado, expandido, formateado a su manera. Me refiero al caudaloso torrente emocional de la fama, la pertenencia a un grupo, la reputación, la gloria, el honor nacional
¿Nacemos con un repertorio de deseos comunes a toda la humanidad? ¿Cuáles son? ¿Han cambiado a lo largo de la historia? Es evidente que la consideración del deseo ha cambiado y también la del “sujeto deseante”.
El índice del libro tiene que indicar las vías por las que unos deseos básicos -compartidos con nuestros parientes animales- se expanden por el poder simbólico de la inteligencia y crean unas nuevas necesidades que mediante el juego de éxitos y conflictos dan lugar a las instituciones humanas.
Hoy hago un psiconalisis de los jardines observo que hay un cierto paralelismo entre el modelo de jardín de una cultura y sus instituciones políticas y educativas.
¿Puedo escribir una “historia emocional”, sin descender a casos concretos? ¿Puedo escribir una “historia emocional” sin que los casos individuales impidan ver las grandes dinámicas?
La esperanza como fuerza política me ha interesado mucho y también el papel político de las utopías. Napoleón dijo que el político era un repartidor de esperanza. Y es cierto que sin esperanza no se puede actuar. Es el combustible que impulsa la búsqueda de la felicidad
La preocupación por la influencia de las redes sobre los adolescentes ha provocado un interesante debate en Francia. Gaspard Koenig, autor de La fin de l’individu, un trabajo sobre la influencia de las nuevas tecnologías en la sociedad, piensa que el poder adictivo de las redes debe ser controlado.
Un proyecto creador comienza con un elemental “esquema de búsqueda”, cuyo objetivo desconoce, por eso tiene que avanzar a ciegas, tanteando. “¡Qué gran escritor sería yo si consiguiera escribir con el estilo que tengo en la cabeza!”

