Varias naciones tienen en la actualidad pretensiones imperiales, que habrá que seguir con atención: Estados Unidos, China, Rusia, y Turquía. El Estado Islámico funciona con una lógica transnacional diferente. Cada una de esas pretensiones tiene unas motivaciones diferentes y en cada una de ella los líderes juegan un papel distinto y su relación con sus seguidores es diferente también.
”¿De dónde surge ese afán de dominio?
¿De dónde surge ese afán de dominio? ¿Son los dirigentes los que imponen su proyecto? ¿Son las propias estructuras del poder, sus instituciones, sus tradiciones, las que determinan al gobernante? ¿Tiene alguna influencia el pueblo? En el caso de Putin, XI Jinping y Erdogan, la influencia personal parece más fuerte. Pero las interacciones son fuertes, y a veces difíciles de desentrañar.




