
No podemos inventar una palabra para cada uno de los dos millones de matices de color que podemos percibir, ni tampoco para cada uno de los sentimientos o emociones. La experiencia afectiva integra muchísimos elementos, que no sabemos identificar.
No podemos inventar una palabra para cada uno de los dos millones de matices de color que podemos percibir, ni tampoco para cada uno de los sentimientos o emociones. La experiencia afectiva integra muchísimos elementos, que no sabemos identificar.
La política tiene un inevitable y a veces peligroso componente emocional. Desde El Panóptico se ve que la ambición, el patriotismo, el resentimiento, la indignación, el odio, la solidaridad, o el entusiasmo explican muchos hechos históricos. Hoy hablamos de la nostalgia, una emoción que tiene muchísima incidencia en la política.
