
Desde el Panóptico, se contempla un mundo a dos velocidades: tecnológicamente muy avanzado, pero mentalmente anclado en programas ancestrales. La guerra de Ucrania es una prueba evidente.
Desde el Panóptico, se contempla un mundo a dos velocidades: tecnológicamente muy avanzado, pero mentalmente anclado en programas ancestrales. La guerra de Ucrania es una prueba evidente.
El ejercicio del poder es un laberinto difícil de explorar. No me extraña que atraiga a todo tipo de jugadores, decentes y tahúres. Siempre tiene una parte oculta, que sirve para alimentar las teorías de la conspiración.
Los comentarios acerca de la posibilidad de guerra en Ucrania terminan diciendo: Todo depende de la decisión de Putin. ¿Es eso verdad? Desde el Panóptico me interesa mucho saber quién declara las guerras.
“Erase una vez un mundo en que se podía distinguir la verdad de la falsedad. No es seguro que exista todavía”. Este no es el comienzo de un cuento de miedo, sino una breve descripción de nuestra situación. Acabo de leer dos libros sobre este tema.

