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10.11.2022.- ¬ŅExiste la intuici√≥n pol√≠tica?

El piloto Carlos Sainz ha dicho que ahora pod√≠a conducir en competici√≥n sin pensar. Dada la complejidad de un b√≥lido de F1 parece una exageraci√≥n. Y, sin embargo, posiblemente es verdad. Para computar enormes cantidades de informaci√≥n y tomar decisiones r√°pidas el cerebro humano tiene que automatizar muchos procesos. Esta noticia me ha hecho pensar en un tema que estudi√© hace tiempo y que dej√© aparcado. En t√©rminos populares se llama ‚Äúintuici√≥n‚ÄĚ a la posibilidad de comprender situaciones o de decidir instant√°neamente, sin necesidad de reflexionar. ¬ŅEs la ‚Äúintuici√≥n‚ÄĚ un concepto de ‚Äúpsicolog√≠a popular‚ÄĚ o soporta un an√°lisis cient√≠fico? En caso de que exista, ¬Ņpuede aprenderse? Mis conclusiones, sin duda provisionales, eran que, en principio, se puede dar una explicaci√≥n cient√≠fica del fen√≥meno y que se trata de una capacidad que puede desarrollarse.

Pero en este Diario me interesa un asunto m√°s concreto: ¬ŅExiste una ‚Äúintuici√≥n pol√≠tica‚ÄĚ? Es decir, ¬Ņhay personas que tienen una habilidad especial para comprender las situaciones, distinguir lo relevante, captar posibilidades o aprovechar las oportunidades? El asunto me apasiona porque creo que es urgente que nos tomemos en serio la formaci√≥n de los pol√≠ticos. Es escandaloso que dada la complejidad de asuntos sobre los que tienen que decidir y la influencia que tienen en la ciudadan√≠a, casi todos los pol√≠ticos sean autodidactas o, lo que es peor, hayan aprendido a trav√©s de maquinarias sectarias de poder como son los partidos pol√≠ticos. ¬ŅPodr√≠amos dise√Īar un modelo fiable de formaci√≥n de los pol√≠ticos que nos permitieran poner en manos nuestro futuro con menos riesgos? Tengo sobre la mesa dos interesantes libros publicados por Cr√≠tica, Personalidad y poder, de Ian Kershaw y La era de los l√≠deres autoritarios, de Gideon Rachman, y a√ļn no he recibido el √ļltimo libro de Henry Kissinger Leadership. Tal vez empecemos a darnos cuenta de que estudiar los modos de gobierno, los mecanismos y trampas del poder, los sesgos del marco pol√≠tico, la desmedida influencia psicol√≥gica en esas profesiones tarea vital para la salud p√ļblica.

La formaci√≥n del gobernante preocup√≥ a nuestros antepasados, por lo que abundaron los tratados para la educaci√≥n del pr√≠ncipe. Ir√© exponiendo en este Diario parte de la informaci√≥n de mi archivo para ver si alguien se decide a elaborar una ‚Äúpedagog√≠a de la inteligencia pol√≠tica‚ÄĚ. Hoy selecciono algunos sobre la intuici√≥n.

¬ŅLe caracteriza al buen pol√≠tico o al buen gobernante disponer de una intuici√≥n especial para saber lo que debe hacer?

Napole√≥n hablaba del¬†coup d‚Äôoeil¬†como ‚Äú don de ser capaz de ver de un solo vistazo las posibilidades que ofrece la situaci√≥n‚ÄĚ. ¬†La percepci√≥n de posibilidades es una importante funci√≥n creadora de la inteligencia, en especial de la inteligencia emprendedora, pol√≠tica, o creadora en general, que ya mencionar√©. Clausevitz usaba el t√©rmino ‚Äúgenio‚ÄĚ para designar la capacidad de tomar decisiones acertadas en situaciones dif√≠ciles, con una informaci√≥n inadecuada, gran complejidad, altos niveles de incertidumbre y consecuencias grav√≠simas en caso de fracaso‚ÄĚ. Era una mezcla de inteligencia racional e inteligencia subracional, junto a las facultades emocionales que conforman y completan la intuici√≥n. Napole√≥n cre√≠a que era un don natural. Clausevitz, en cambio, que se pod√≠a aprender.

En ambos casos se trataba de intuiciones en el campo militar, pero ¬Ņexisten tambi√©n en el dominio m√°s complejo de la pol√≠tica?. ¬ŅLe caracteriza al buen pol√≠tico o al buen gobernante disponer de una intuici√≥n especial para saber lo que debe hacer? El conocido polit√≥logo Isaiah Berlin estudi√≥ al final de su vida los mecanismos del talento pol√≠tico. Las grandes figuras pol√≠ticas, concluy√≥,¬†eran capaces de ‚Äúentender la naturaleza de un movimiento concreto, de un individuo particular, de un¬†estado excepcional de los acontecimientos, de un ambiente extraordinario, de alguna mezcla rara de factores econ√≥micos, pol√≠ticos y personales‚ÄĚ. Se trata a su juicio de un modo de pensar parecido a la intuici√≥n: ‚ÄúUna capacidad para integrar una vasta amalgama de circunstancias en constante cambio, con distintos aspectos, a veces evanescentes, datos que se superponen constantemente,¬†demasiados, demasiado r√°pidos, demasiado entremezclados para poderse comprender y entender y discernir, como si se tratara de un enjambre de mariposas distintas. Ser capaz de integrar todo ello es ser capaz de ver los datos (los que se identifican con el conocimiento cient√≠fico y tambi√©n los que dependen de la percepci√≥n directa) como elementos de un modelo o un paisaje √ļnico, con sus implicaciones, para apreciarlos como s√≠ntomas de posibilidades pasadas y futuras, es verlos pragm√°ticamente, esto es, en t√©rminos de lo que uno y otro pueden hacer o podr√≠an hacer con ellos, y lo que ellos pueden hacerte¬†a ti o a otros‚ÄĚ.

La intuición se basa en la memoria y utiliza una enorme cantidad de información.

Malcolm Gladwell, en su libro Inteligencia intuitiva. ¬ŅPor qu√© sabemos¬†la verdad en dos minutos? considera que la intuici√≥n permite tomar decisiones acertadas utilizando menos cantidad de informaci√≥n. Creo que no tiene raz√≥n, y que eso convierte la intuici√≥n en un fen√≥meno casi m√°gico. La intuici√≥n se basa en la memoria y utiliza una enorme cantidad de informaci√≥n. Pero con eso no basta. Freedman en Estrategias nos proporciona un ejemplo estupendo al comentar el modo de gobernar de Robert McNamara, Secretario de Defensa con Kennedy y Johnson e impulsor de la guerra del Vietnam. Su gesti√≥n estaba obsesivamente dirigida por los datos. ‚ÄúAunque al principio de su gesti√≥n fue celebrado como el paradigma de los m√©todos de gesti√≥n m√°s modernos, para cuando sali√≥ del Pent√°gono en 1968 su enfoque ya hab√≠a sido descartado por su implacable concentraci√≥n en lo que pod√≠a medirse en vez de fijarse en lo que verdaderamente necesitaba entenderse‚ÄĚ. Fueron cr√≠ticas que McNamara acepto al final de su vida‚ÄĚ (p. 723). El lema de El Pan√≥ptico me sigue pareciendo adecuado: Conocer para comprender, y comprender para tomas buenas decisiones. La comprensi√≥n es una tarea de s√≠ntesis que comparte algunos rasgos con la intuici√≥n.

La intuici√≥n es un modo de utilizar grandes bloques de informaci√≥n simult√°neamente, en paralelo, aprovechando esta maravillosa facultad que tiene el cerebro humano. Y puede desarrollarse con entrenamiento. Martin Seligman, que fue Presidente de la American Psychological Association, puso un ejemplo biogr√°fico que tiene gracia. Cont√≥ que hab√≠a jugado unas 250.000 partidas de bridge, lo que le permit√≠a intuir las jugadas de sus adversarios. (Seligman, M. y Kahana, M., ‚ÄúUnpacking intuition. A conjecture‚ÄĚ, en Perspectives on Psychological science, vol.4, n¬ļ4, 2009, pp. 399-402). Gerd Gigerenzer en Decisiones intuitivas. La inteligencia del inconsciente (Ariel, 2009) y sobre todo Daniel Kahneman en Pensar r√°pido, pesar despacio, Debate, 2012) han relacionado la intuici√≥n con un tipo de¬†¬† procesamiento no consciente de la informaci√≥n.

Continuar√© exprimiendo mis archivos. Por ejemplo, para aclarar por qu√© perspicaces analistas de la competencia pol√≠tica se√Īalan como prioritaria la capacidad de persuasi√≥n. ¬ŅLes parece que se trata de una competencia cognitiva o¬† ¬† ¬† ¬† emocional?

 

√önete Un comentario

  • Enrique Titos Martinez dice:

    Creo que la intuición política es una competencia sobre todo aprendida y no natural, aunque hacen falta unos talentos naturales.
    La intuición proviene de algo no totalmente racional versus algo que se siente. Pero ese sentimiento solo puede venir de un proceso de mucha repetición, experiencia, de forma que se ha asimilado convirtiéndose en semiautomático y precisando menores dosis de proceso de razonamiento, digamos tradicional.
    Hay otra dimensión en la intuición política y es la relación entre causa y efecto.
    Por ejemplo, podemos decir que Felipe González tenía una gran intuición política porque sus políticas fueron en su momento influyentes y exitosas.
    ¬ŅPero no fue su intuici√≥n la correcta porque tuvo la capacidad y valent√≠a de llevarlas a cabo? Se suele decir que la historia la escriben los ganadores. ¬ŅNo significa que la intuici√≥n pol√≠tica se confirma a trav√©s de la acci√≥n pol√≠tica efectiva?

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