Una de las causas del declive educativo está relacionado con la crisis de la lectura y el descenso de la comprensión lectora. Por fin los técnicos de PISA se han dado cuenta de algo que sabía una niña de diez años que me dijo: “Estoy segura de que entendería las matemáticas si comprendiera las palabras con que me las explican”.
”El lenguaje es la llave que abre los recursos de la inteligencia humana. Y la lectura es el despliegue de esa competencia.
El abandono de la lectura es universal. En julio pasado, antes de que PISA saliera, Ross Horowitch publicó en The Atlantic (una prestigiosa revista cultural fundada en 1857 por Ralph Waldo Emerson y Harriet Beecher Stowe) un artículo titulado «El fin de la lectura ya está aquí». En agosto, la edición en papel lo puso en portada con un título más impactante «The Age of Reading Is Over”. Era la continuación de un alarmante artículo previo de la autora titulado «The Elite College Students Who Can’t Read Books». En efecto, los universitarios no leen más libros que los necesarios para sus estudios. Piensa que el tiempo de la “Humanidad lectora” ha pasado, y que eso producirá cambios vertiginosos en nuestra sociedad y en nuestros cerebros. Las pantallas y los contenidos breves han fragmentado nuestra atención y que incluso la educación se está adaptando a lectores con menor capacidad de concentración y comprensión. Es posible que, al escribir estos textos cortos, o la serie de microargumentos estoy colaborando a esta tendencia. Me defenderé diciendo que también escribo libros largos.







Es una de las pocas cosas que esperaba no encontrarme, una noticia de este tipo. Es cierto que no fuimos los lectores que quisimos ser. Pero soy lector y quiero seguir leyendo. Tienes razón que el lenguaje es la llave, las palabras son las que nos pueden salvar. Pero me da la impresión que es un recurso que nos toca ejercitar a cada uno de nosotros. Cómo defendernos ante un mundo fragmentado en pequeños trozos de realidades, cómo unirlos para que vuelvan a tener significado. No soy un gran lector o de obras de largo aliento. Cada vez me cuesta más trabajo hacerlo de forma habitual. Tengo 54 y ya no leo con la frecuencia de estudiante. Pero todos los días quiero hacerlo. Tendremos que buscar nuevas formas de abatir esta amenaza que ya llego. Cómo hacerlo? Busquemos recursos de lectura y comprensión que no tenemos a la mano, que hemos olvidado y que tampoco ejercitamos. Una noticia de estas es como leer a Bradbury y la quema de libros. Me recordasté la película el libro de los secretos de Denzel Washington, volver a los primeros pasos: lectura, memorización y narración. Certarnos alrededor del fuego para contar historias. No sé. Ago tenemos que hacer, pero como dices no esperar a que alguién llame a la ambulancia gritando cuando hay un herido: «que alguién llame a la ambulancia», hacerlo nosostros. Saludos.
Gracias Profesor por hacerme pensar.
Tengo la sensación de que la sociedad/humanidad nos encontramos en un bucle.
Hemos llegado ha donde estamos después de generaciones educadas en la filosofía, lectura y reflexión. El tiempo también es importante.
Si volvemos a lo mismo es importante o tengo la sensación de que se debería regular la forma o finalidad de esa educación para que mentes desmesuradas como las de los llamados tecnooligarcas, no vuelva a llevarnos a sus redes para controlarnos y reducimos a simples momentos de me gusta, no me gusta, mensajes cortos y control de nuestro deseo.