Los partidos políticos no representan la polarización, sino que la fomentan.(Westwood, S., Iyengar, S., Walgrave, S., Leonisio, L., Miller, L. & Strijbis, O. The tie that divides: Cross-national evidence of the primacy of partyism, European Journal of Political Research (2018). El fomento de la emocionalidad política, está produciendo un “sentimentalismo tóxico”. (Dalrympe, T. Sentimentalismo toxico, Como el culto a la emoción pública está corroyendo nuestra sociedad, Alianza, 2010).