Pequeño Tratado de los Grandes Vicios

Imprimir
Pequeño Tratado de los Grandes Vicios
  • Editorial y ciudad Anagrama, Barcelona
  • Fecha de publicación 2011
  • Páginas 192
  • ISBN 978-84-339-6336-9

El interés por nuestra genealogía cultural conduce a José Antonio Marina a estudiar el canon de perversidad de la cultura occidental. Este estudio a su vez le lleva a reactivar la génesis de nuestra subjetivación como sujetos morales, es decir, el modo de vivirnos, interpretarnos, juzgarnos como sujetos. Conocer la historia de la maldad, de las diferentes figuras que de ella ha tenido nuestra cultura, de los grandes vicios, nos permite comprender la precariedad de nuestra situación.

Marina enlaza la idea de vicio con los hábitos, una noción fundamental para comprender la personalidad humana. Tanto los vicios como las virtudes son hábitos que incitan a actuar, mal o bien. Y tiene siempre presente la idea de “Anábasis”, subida, ese afán de superación que define a la naturaleza humana.

El análisis del mal lleva a Marina a reflexionar sobre las tres etapas del descubrimiento moral: lo puro y lo impuro, la falta objetiva o la culpabilidad sin responsabilidad, la falta subjetiva o la unión de responsabilidad y culpa. A su vez, relaciona los grandes vicios con las grandes pasiones, y éstas con los tres deseos fundamentales que trata en libros como Las arquitecturas del deseo: el placer, la vinculación afectiva, la ampliación de posibilidades del Yo.

Una de las tradiciones que atraviesa la cultura europea es la de los siete vicios capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Su estudio lleva al autor a observar cómo en su génesis se da el esfuerzo por salvar las pasiones, por utilizarlas como el buen timonel, que aprovecha a su favor vientos que vienen en contra. En la segunda parte del libro se examinan uno a uno estos vicios capitales, en un orden distinto al tradicional, según sean más o menos asimilables por la “Anábasis”.

© Todos los derechos reservados - Texto legal