Imprimir

Cuestión previa nº 2

El primer principio de una teoría crítica del conocimiento dice así: “Todo lo que se presenta a nuestra inteligencia como evidente, debe ser aceptado como verdadero”. Pero el segundo principio añade:”Una evidencia puede ser tachada por otra evidencia más fuerte”. Conclusión, necesitamos una ergometría de las evidencias, que nos permita identificar la evidencia más fuerte.

38 comentarios

  1. René Descartes intentó fundamentar su pensamiento a través de la evidencia considerando la evidencia como el antídoto al error: aquello que se presenta a mi mente de forma clara y distinta es evidente, y no puede ser falso. Sin embargo, la tesis que estamos analizando presenta una concepción de la evidencia mucho menos pretenciosa, ya que acepta la posibilidad de ser refutada la evidencia por una evidencia más fuerte. El problema es no poder afirmar con rotundidad que nuestra evidencia es la más fuerte posible.

    Existen dos posibles reacciones:

    a) Escepticismo, pesimismo y resignación

    b) Aceptación de la posibilidad del error, al mismo tiempo que estamos convencidos de la veracidad de nuestra evidencia.

    Siempre debemos tener la puerta abierta a aceptar que lo que hemos creído verdadero pueda ser falso, pero esto no significa en ningún momento que no podamos estar convencidos de la veracidad de nuestro pensamiento. De ahí que la evidencia pueda ser definida como una vivencia subjetiva de certeza, sin garantizar en ningún momento la veracidad de lo que nos parece evidente.

    • Parece que el riesgo de que aparezca una evidencia más fuerte siempre está presente. Hay que estar “dispuesto” a que esto ocurra. Pero la capacidad de ver y de aceptar nuevas evidencias parece una cuestión de actitud. Personalmente creo que la “humildad” ayuda a conocer y aceptar otras verdades (aunque no nos gusten o vayan en contra de nuestra verdad de siempre).

    • En efecto, Descartes aspiraba a una evidencia apodíctica, incuestionable. Hay que ser más modesto, sobre todo en lo que se refiere a evidencias sobre la realidad. Las evidencias formales (A=A, -(-A)= A) por ejemplo) pueden tener ese tipo de evidencia. Los que se encierran en un escepticismo total -además de ser inconsecuentes porque están afirmando que están ciertos de algo- niegan la experiencia del error. El reconocimiento de un error es el reconocimiento de que una certeza anterior ha sido tachada por una certeza más fuerte. El escepticismo absoluto es incompatible con la vida consciente, que se mueve entre realidades, Ningún escéptico radical construiría un puente, Ni siquiera abriría la puerta de su casa, al no saber si fuera estaba el dragón de las siete cabezas de fuego. Y, desde lsego, no comería setas, si no pudiera distinguir con seguridad las venenosas de las comestibles. El escepticismo radical en, realmente, un toreo de salón filosófico.

      • Pido perdón a priori, por seguir este hilo que aparentemente nos desvía de la cuestión principal, pero es que me parece muy interesante la figura del escéptico radical.
        En mi experiencia con este tipo de personas, he llegado a la conclusión de que esta actitud tiene más que ver con la soberbia que con la humildad. Serían una especie de perversión socrática, una suerte de “Solo sé que no sabes nada”. Es una posición muy coherente con el sentimiento egoico desaforado. En el mejor de los casos el escéptico radical está en la cresta de la crisis existencial previa a la apertura al otro, una especie de inmadurez, en el peor, esa pose ha cristalizado en una patología, en un trastorno narcisista de la personalidad. Creo que sería muy interesante abrir el debate acerca de la relación entre sistemas filosóficos y enfermedad.

        • Me parece muy interesante tu observacion . El papel que desempeña el esceptico radical , en la sociedad. El negador del ” otro” y de ” todo”. Seria interesante poder discernir si se trata de patologia o fanatismo de la Negacion. O si las 2 cosas son lo mismo .
          En que cree el esceptico? Cree en si mismo y en sus propios discursos y no cree en los presupuestos ajenos , o realmente no cree en nada ? Careceria por tanto de un criterio propio, algo que me resulta dificil de creer, en una persona sana y minimamente formada .
          Creo que tanto el “negador” de todo lo existente , esceptico radical, como el “afirmador” totalitario de un solo camino de via estrecha , no puede ofrecer ninguna credibilidad, que pueda aportar y construir algo que se sostenga mucho tiempo y sirva para el resto de los mortales . Como figura de estudio , despierta mi interes, pero quiza eso pertenezca a la disciplina de la psicologia o psiquiatria .

          • Totalmente de acuerdo Adela, pero la psicología tiene a mi entender, mucho, muchísimo que ver con el tema que nos ocupa, en tanto que puede ser muy útil a la hora de determinar en qué laboratorio mental se produce esa ergometría de las ideas. La verdad es que llevo toda la semana dándole vueltas a este tema y por complejo (amén de mi falta de conocimientos sobre esta materia) no he llegado a una conclusión clara. Solo a una ligera intuición de que puede ser importante observar si una visión filosófica en concreto puede estar o no imbuida de una patología de inicio. Por ejemplo un déficit racional, puede desembocar en una visión mágico-esquizoide de la realidad o al contrario un desequilibrio hacia el exceso de lógica pueda “psicopatizar” toda una teoría. Cuando hablo de patología no me refiero a locos cariocos, de hecho parto de la base de que la ignorancia de un aspecto trastoca o desequilibra otro. Igual parece un poco radical e incluso peliculero lo que voy a decir, pero en cierta manera el camino del filósofo es el de un enfermo (de ignorancia) que realiza una terapia de conocimiento hacia la comprensión.

            • Eduardo :Entiendo perfectamente tus reflexiones sobre si patologias varias influyen en diversas teorias filosoficas o corrientes o escuelas .
              Si , yo pienso que si , de hecho han existido a lo largo de la Historia de la humanidad , hombres con deficit racional que han dirigido imperios , poetas bipolares de renombrado prestigio , filosofos esquizofrenicos que marcaron un antes y un despues , pintores cuya obra es admirada siglos despues ….

              Discrepo de ti en cuanto que un filosofo pueda ser un “enfermo” de ignorancia que necesite una terapia de conocimiento . Ser ignorante de algo , no implica necesariamente tener una patologia, y tener sed de conocimiento y emprender su busqueda , puede resultar una terapia , aunque me temo que es todo lo contrario a una terapia relajante. Un filosofo es un investigador , un buscador , . Buscar no significa necesariamente que se encuentre , pero se sigue buscando por si acaso .

              Un tema que considero tema de interes es que papel desempeña el cerebro ( el sano) en el origen de una idea , teoria y su posterior desarrollo. que camino sigue hasta convertirse en una teoria social compartida por otros cerebros . Que papel juega la inteligencia y como y de que manera .
              Tambien es interesante intentar dilucidar si a medida que se realiza la investigacion se descubre que el cerebro sano no es tan sano .

              Esto lo menciono , porque a raiz de tu observacion , me he acordado de los estudios que se estan realizando sobre si existe una zona del cerebro ( o todo)donde se alberga el pensamiento religioso , , la dimension espiritual.
              Cual es la relacion entre el cerebro humano y la trascendencia?

              Actuamente hay un master sobre espiritualidad transcultural( tengo en mente realizarlo) que desde el ambito cientifico,las ciencias que estudian la persona , ( fenomenologia antropologia evolutiva, neurobiologia) y la fisica o matematicas, las ciencias sociales se intenta mantener un acercamiento y dialogo a los itinerarios espirituales .
              Intenta discernir desde el ambito de la salud mental los diferentes contenidos del contexto plurireligioso .
              Este master ofrece entre otras cosas , un cuadro sistematico sobre las psicopatologias tanto individuales como sociales de las experiencias espirituales.

              Es un tema que a mi personalmente me parece apasionante , y que me quita el sueño .
              Tuvieron los misticos alguna malformacion en el cerebro??’ Alguna anomalia? Tienen todas las personas religiosas la misma anomalia??’ Las repercusiones en la sociedad son conocidas por todos , cuando desde el ambito de lo sagrado se irrumpe en el ambito de lo profano …. Que nos dice la neurociencia sobre esto ?

              • Eduardo y Adela, lo que decís es muy interesante. Aunque igual lo conocéis mejor que yo, hay un estudioso de temas de moral, emociones, ética transcultural, que útltimametne se dedica a las bases morales que subyacen a grupos políticos.

                Este hombre estudia experimentalmente cómo tomamos decisones éticas. También recopila principios miorales que parecen ser universales o, por lo menso muy expandidos Se llama Jon Haidt, su página web :

                http://people.virginia.edu/~jdh6n/

                Hay un libro suyo que se ha vendido en España: “La Hipótesis de la felicidad” que me pareció sumamente interesante

  2. ¿No es la historia de la filosofía la gran ergometría de las evidencias? En la historia de la filosofía asistimos a un progreso no lineal sino circular. De tal manera que las afirmaciones de los sucesivos filósofos van haciéndose verdaderas o, por el contrario, dejando de ser verdaderas y convirtiéndose en errores a medida que avanza la historia. Lo que ocurre es que mientras en la ciencia las hipótesis no verificadas o falsificadas se sustituyen por hipótesis más adecuadas a la realidad y el error pasa a segundo plano, en filosofía tiene uno la impresión de que los errores bailan con las verdades una danza dialéctica interminable. Están siempre presentes los errores de Aristóteles o de Platón, no pueden desecharse sin más: son parte de la verificación continua, de la verdad o serie de verdades acerca de nosotros mismos en que consiste nuestra vida. Estamos discutiendo todavía si la libertad es solo una necesidad conocida -como pensaba Hegel- o una existencia en explosión, una libertad pura –como pensaba Sartre.

    • De acuerdo en lo básico, auqnue más que la Historia de la Filosofía es la Historia de la Humanidad.

      En la propia Historia de la Filsosofía, un capítulo importante es la aparición de la Ciencia. Pero la ciencia no dirime todas las cuestiones. La Filosofía es metaciencia, un nivel lógico superior (no en el sentido valorativo) a la ciencia que reconoce lo asignado como verdadero pero explora caminos más allá.

      Un eejemplo simple pero clarificador: no se puede dirimir científicamente si es correcto aplicar el método científico, son dos preguntas a nivel distinto. Aceptar el dirimiirlo de forma científica es tomar partido a priori sobre lo que se pretenede dirimir. La respuesta, pragmática está mas allá de la ciencia. Siempre tiene que haber un metanivel de dsicusión, es decir un bucle.

    • Creo que el problema de la Filosofía es que las cuestiones no se solucionan si no que se cierra el debate por circunstancias, a veces alejadas de la Filosofía. Los problemas filosóficos del siglo XIV hoy no se plantean, no porque se hubieran solucionado, sino porque hoy las cuestiones que interesan son otras. Pero esto, pese a lo que afirma alguna visión positivista, no quita ni mérito ni importancia al pensamiento filosófico.

      • El pesnsamiento filosófico es como aquellos escuadrones que exploran posibles trazados de las carreteras cuando aún no existen.

        A posteriori también tienen ese trabajo de contraste enter teorías y concepciones, y de poner de manifiesto supuestos implícitos, consecuencias de aceptar esas teorías.

        Es verdad que muchas cuestiones filosófocas no se resuelven, pero se discuten más afinadamente. Hay también un problema cultural, el de la separación de Ciencias y Letras. SIn decir que la Ciencia sea superior a la Filosofía (tienen funciones distintas y se apoyan mutuamente), sí es cierto que muchas aportaciones científicas muy relevantes no reciben la atención merecida por parte de los filósofos. No por una razón de superioridad, sino por pura facilidad práctica, hay más científicos haciendo filosofía que filósofos haciendo ciencia.

        Yo no soy medida canónica de nada, lo digo sin pedantería, me resultó imposible comprender “El ser y el tiempo” de Heidegger y s que he estudiado con placer y provecho las teorías de Einstein y otros. Y ¡claro que hay preguntas que van más allá de la teoría! Pero cualquierea que quiera hacerse esas preguntas (y, por tanto filosofar), tiene que enetender la teoría.

        • Creo que tienes razón. La separación entre ciencias y humanidades es empequeñecedora. Pero que la filosofía haya caído del lado de las humanidades es un disparate. La idea de la filosofía que defiendo nos permite salir de este callejón sin salida. La filosofía se ocupa de ambas cosas -ciencia y humanidades- en su origen. Estudiando la la inteligencia humana que crea todas esas obras. La unión de ciencia y humanidades no puede hacerse al final, porque la especialización es una barrera insalvable. Ni siquiera un buen matemático entiende más del 10% de las matemáticas que se hacen. La unión sólo puede hacerse remontandose a la fuente comun, investigando cómo funciona el pensamiento matemático, o el físico, cual es su legalidad y cuales son sus criterios. Y también investigando qué es el arte, como aparece, cuales son sus mecanismos y evaluaciones. Y, por supuesto, qué es el lenguaje, como pensamos a través del lenguaje, si hay un pensamiento prelingüístico. Podría seguir la relacion: hay que investigar la idea de justicia y como el derecho se relaciona con ella, la fundamentacion de las normas éticas, etc, etc. Esta es tarea de la filosofía…..al menos tal como la concibo. ¡Una ciencia fascinante! Es evidente que tiene que aprender de las demás ciencias. En “El bucle prodigioso” aprovecho muchos hallazgos de las neurociencias, porque creo que no se puede hablar de la inteligencia humana sin conocerlos. Pero tampoco se pueden comprender bien las matemáticas sin tener una idea clara de lo que es un concepto, o de las características de un ente ideal.

          • Hay una cosa evidente, en física, se ha produjo una redefincición de los conceptos de manera que algunas construcciones: masa, momento, fuerza, campo, que no provienen del sentido común son las piezas con las que jugamos la partida de ajedrez de nuestras teorías.

            En otros campos, como en psicología, dicha refundación no se ha preoducido. Sabemos muchas cosas, pero de una forma desorganizada, no existe una Psicología Teórica aunque hay teorías locales. Pues bien, muchos conceptos de base de la Psicología, son los mismos que se usan en el lenguaje común, los mismos que podía usar un filósofo griego (las facultades del alma) . La misma pregunta acerca de “¿qué estudia la psicología?’ nis lleva a terrenos muy resbaladizos.

            Por eos yo tambié n confí en que las neurociencias, la inteligencia artificial, etc, sean catalizadores de un cambio.

            Por ejemplo, lasredes neuroinales artificiales nos permiten vislumbrar que pensamiento y memoria son la misma cosa, siendo el primero la evolución, del segundo. Investigaciones sobre la emoción, nos pueden llevar a que la separación pensamiento/emoción no sea posible. Eso puede modificar el lenguaje, quizás se hable de emocipensar.

            Cuando muchas proposiciones que provienen de adoptar un modelo dejan de verificarse, no sólo se falsea la proposición, el propio modelo se debe revisar. El modelo en sí no tiene valor de verdad, lo tienen las proposiciones que se derivan. Seguro que algunas afirmaciones sobre los humores del cuerpo, podían verificarse en determinado ámbito reducido, pero el modelo de los humores también generaba hipótesis falsas o, la menos no tantas verdaderas como la competencia.

            Hay un cierto darwinismo pue en las teorías que resisten su refutación, producen más enunciados verdaderos,, se integran mejor con otras teorías, tienen más y mejores aplicaciones, etc.

          • Soy de la opinión de que la filosofía debe basarse en primer lugar en la ciencia ya que ésta es lo más parecido a la realidad que existe. La verdad es la realidad, pero como sabemos que ésta no es accesible directamente y que la ciencia es el método que más nos acerca a ella no entiendo por qué la filosofía reniega tanto de la ciencia y se refugia en la historia de sí misma. José Antonio Marina es una de las raras excepciones que traen aire fresco en este sentido. Soy consciente de que la ciencia es un campo muy amplio en el que las teoría tienen muchos grados de validación, pero olvidarse de ella me parece un gran error.

            • ¿No crees que la idea de filosofía que estamos manejando cumple esa condición? Si la definimos como el estudio de la inteligencia, su funcionamiento, de sus capacidades y límites, del conjunto de sus creaciones y de su evaluación, estamos obligados a conocer la ciencia y a ir más alla. Tenemos que reflexionar sobre ella, ver cómo surge de la inteligencia (por ejemplo mediante una teoría del concepto) y evaluar sus creaciones mediante una ergometría. Pero tambien tenemos que conocer el arte, y la política, la religión, y la cultura en general. Nos movemos en un segundo piso, que necesita inevitablemente del primero para mantenerse, pero que está sobre él.

              • A su pregunta sólo puedo responder con mi teoría epistemológica desarrollada para el capítulo de un libro que como casi todos acabará en la mayor editorial del mundo, el cajón.
                El ser humano necesita explicarse la realidad para luego poder utilizar ese conocimiento de forma práctica. Pero entonces nos topamos con un problema: la realidad no desvela sus verdades, por eso recurrimos a pensar en grupo para crear vías de conocimiento en las que estuvieran implicadas todo un colectivo. Es así como surgen las verdades absolutas compartidas por todos. El ser humano necesitaba un conocimiento de la realidad “seguro” sobre el que poder actuar. Así surgieron las supersticiones. Pero no eran suficientes para explicar las relaciones más complejas, y con el tiempo se les aplicó la razón y se fue construyendo un edificio racional que desembocó en la mitología y más tarde en la teología.
                Estas verdades absolutas se engloban en el campo de la religión. Pero frente a estas vías de conocimiento se creó una vía más certera en el acceso a la realidad, el mundo de las verdades no absolutas.
                Según Popper la ciencia es falsable: una idea científica tiene que incluir la posibilidad de que otra teoría mejor validada pueda rebatirla mejorando así el acceso a la verdad. En esto consiste el método científico: una teoría tiene que ser demostrada con un experimento y luego ser ratificada por otros experimentos para demostrar su validez. Pero no sólo eso, la teoría debe poder seguir poniéndose en duda frente a otras teorías futuras. Llegados a este punto nos enfrentamos a dos problemas: en las ciencias “menos duras” como la sociología la ciencia se difumina con la filosofía y apenas cumple los presupuestos que tan claramente se dan en la física. Y en segundo lugar, tenemos el problema de definir la filosofía. Y es que para definir algo no sólo hay que pensar en cómo se estructura internamente sino en cómo el concepto se relaciona con otras ideas afines.
                Y creo que la raíz del problema en este punto se resuelve definiendo la ciencia como un conocimiento falsable a corto plazo, frente a la filosofía que sería un conocimiento falsable a largo plazo. Por otro lado, todos estos conocimientos fueron utilizados para sacar un sentido práctico de ellos. En la ciencia a la rama práctica se le llama técnica. En filosofía: ética, política y educación. Y en religión, rito.

              • Contestación a Luis Hernaiz sobre este comentario: En principio me parecen muy interesantes estos dos tipos de verdades falsables, pero ¿podría explicar exactamente a qué se refiere con a “largo plazo”?

              • En respuesta a Hilde:
                En mi tesis defendía que el ser humano necesita conocer el mundo para luego poder actuar sobre él. Tanto es así que si aislamos sensorialmente a una persona comenzará a tener alucinaciones. Si no podemos procesar la realidad nos la inventamos. El ser humano pudo hacerse una idea del mundo, pero gracias a la cultura descubrió vías de acceso a la realidad en las que todo el grupo participaba, tanto los vivos como los que habían vivido. Así se creó en un principio la verdad absoluta del mundo religioso y posteriormente la filosofía en Grecia y la ciencia experimental a partir de Galileo. La ciencia experimental (las ciencias “duras”) serían verdades falsables a corto plazo gracias a la experimentación, los experimentos demuestran enseguida qué teoría se acerca más a la realidad. Como verdad falsable a largo plazo quedaría la filosofía, que no pudiendo recurrir a los experimentos tiene que esperar a que el tiempo (con sus nuevas teorías científicas, sus nuevos datos, realidades, etc.) dé la razón a una teoría frente a otra. En medio de las dos se situarían las ciencias “blandas” como la sociología o la economía. Se podría decir que la ciencia se asemeja a un gran edificio en el que de vez en cuando se tira la última planta mientras que la filosofía serían los andamios que se ponen en la azotea con idea de construir una futura planta.
                Por otra parte, están las versiones prácticas de todos estos conocimientos, por ejemplo en el mundo religioso, enmarcado en los ritos, encontramos la oración como petición para conseguir algo.
                Además hay otro aspecto que me parece muy importante. Creo que una teoría no es en sí misma científica o filosófica, es la época en la que vive la que le da su estatus. Si la teoría de la Relatividad, al menos en sus presupuestos básicos, se hubiera imaginado en la Grecia clásica (dando por supuesta una velocidad de la luz finita y una geometría no euclidiana, etc.), nunca hubiera pasado de ser una filosofía, porque no se habría podido enfrentar a otras teorías experimentalmente.
                Suele decirse que el arte o la literatura hacen preguntas, pero no creo que sean vías de acceso directo a la verdad porque su fin último es la emoción, y por tanto su “conocimiento” está supeditado a ésta, no pudiendo aspirar a ser tan objetivo.

    • Es verdad que podría decirse que la verdad está en el todo, en la síntesis de la tesis y de la antítesis. Tal vez lo que estamos intentando con este experimento sea algo parecido. Pero con frecuencia este método hegeliano se entiende demasiado “humanamente”, Convierte el pensar en un diálogo en el que posiciones encontradas hallan un punto de encuentro. El método podría ser verdadero cuando del enfrentamiento de dos conceptos surge un concepto de nivel superior que los engloba en su tensión. Puedo definir el concepto “matrimonio” como nos posiciones personales que no se van a fusionar ni a separar. Esto quiere decir que el método sólo vale para fenómenos o realidades que encierren en
      sí esa dualidad. ¿Se te ocurre alguno? Hay un caso muy adecuado: la física sabe que un fotón es, desde un punto de vista, onda y desde otro corpúsculo.No se pueden unificar ambos aspectos. Esto hace pensar que se necesita un concepto que integre ambos.
      Hegel al proponer ese método estaba haciendo cosmología. Explicando la génesis del Concepto, de la Razón, del Ser. Hay

      • Se me ocurre que lo que comentas en lenguaje dialéctico, se puede enunciar en versión sistémica. Las propiedades emergentes son aquellas que sólo se pueden aplicar al sistema y no a sus constituyentes elementales. A su vez esas propiedades emergentes suponen restriciciones para los posibles comportamientos de sus elementos.

        Un átomo no está vivo ni muerto , pero determinadas organizaciones de átomos tienen propiedades que llamamos vida. A su vez, los seres vivos, por su actividad,se están destruyendo y reconstruyendo constantemente con nuevos elementos. Esos elementos se integran a una organización que no es cualquiera, sino que tiene ciertas constancias. Decía Edgar Morin que somos como un remolino, más un patrón constante que un objeto material constante.

        En las teorías, ocurre lo mismo, por contraste se encuentran incompatibilidades entre enunciados que no se pueden resolver dentro de cada uno de los sistemas individuales, hasta que se encuentre una teoría emergente que “supere a las anteriores. El caso del electromagnetismo y la mecánica de Newton sería un caso claro. No fue históricamente exactamente así, pero si uno intenta conciliar ambas teorías, obtiene la teoría de la relatividad de Einstein.

        Lo mismo ocurre con la electricidad y el magnetismo que se empezaron a ver como dos fenómenos distintos, hasta que se estableció que una carga en movimiento siempre producía un campo magnético. Se trataba pues de un único fenómeno con dos caras.

        Si creemos en una realidad única (aunque incognsocible de forma absoluta), toda incompatibilidad de teorías nos señala una cuestión pendiente que deberíamos intentar resolver. Una oportunidad de mejorar las teorías originales.

        • Tienes razón. Como las teorías no son una “imagen especular” de la realidad, sino una creación conceptual para intentar relacionar y explicar fenómenos, cuando una teoría no es capaz de explicar, justificar, o hacer previsible todos los fenómenos provoca una tensión o un desequilibrio que está a la espera de una síntesis de superior nivel. En este momento, la física está escindida. Se busca una teoría unificada de las fuerzas, porque la física cuántica no sirve para explicar las leyes gravitatorias. En algún momento se encontrará un sistema conceptual que integre ambas. Lo importante es comprender que los conceptos o las teorías son inventos de la inteligencia (son “ficciones”). La palabra concepto procede de “concebir”, e parir, de dar a luz. Son vástagos humanos. No pertenecen a la realidad, sino a nosotros.

          • Las teorías científicas son ficciones, pero son ficciones más susceptibles de ser ajustadas a realidad.

            Por otra parte las ficciones son reales como proceso, como herramienta,… Siempre hay un problema con la conjunción ‘Y’, cuando uno de sus términos está incluido en el otro, como cuando se dice la “mente y el mundo”, se puede malentender como dualismo. Una alucinación es real, aunque su contenido sea ficticio.

  3. ¿Que seria “una evidencia mas fuerte”?
    ¿habría un mínimo de evidencia para que algo empiece a ser verdadero?

    • En principio tiene que estar verificada (hecha verdad) de alguna manera, con algún tipo de corroboración. Una evidencia aislada, no contrastada, es sólo una “verdad privada”, no relevante intersubjetivamente. Por eso, es justo preguntar a los “opinadores profesionales”: ¿y usted cómo lo sabe? De los argumentos que aduzcan dependerá el grado de verdad de su afirmación. La simple constatación de “lo veo” no es suficiente para afirmar que es verdadero.
      En el campo científico, debe estar verificada mediante un experimento replicable, que la corrobore, mediante la posibilidad de una experiencia que demuestra su falsedad,(principio de Popper), mediante la coherencia con otras verdades demostradas. Resulta fortalecida si permite prever acontecimientos, y si sus aplicaciones prácticas funcionan. Me parece muy interesante la prueba por reducción al absurdo o a la incoherencia o a la falsedad, es decir, la que observa lo que sucedería si negásemos esa verdad. La fortaleza de una afirmación depende, pues, de de los criterios que cumpla. Si cumple pocos, será una afirmación poco verificada.

  4. Un mínimo de evidencia no sé, pero debería estar formulado en términos bien definidos y ser falsable.

    • Una evidencia más fuerte sería verificada en mayor númeor de casos, en contextos mása amplios y coherente con un número mayor de enunciados. Es decir un mayor grado de verdad vertical (con respecto a la verificación en lo que se acepta como real) y horizontal (con respecto a otros enunciados que se consideran verdaderos)

      • Esta claro que un mayor número de comprobaciones aumenta la fuerza de una evidencia, pero siempre dentro de un marco de precariedad. Es el problema del conocimiento inductivo, que tanto preocupó a Popper. Mientras todos los cisnes que conozco sean blancos, puedo afirmar “todos los cisnes son blancos”, pero basta que aparezca un cisne negro para que toda la anterior inferencia resulte tachada. La asimetría entre el papel de la confirmación positiva, que es acumulativa; y la de una desconfirmación negativa, que es completa, plantea un problema intrigante. ¿Teneis alguna solución?

        • Solución no, me parece formidable como método. Además, creo que en cierta forma desacredita algunas posiciones como la de que cada cual crea (de crear, no de creer) su verdad. Si fuera así, ¿por qué se la iba a uno a boicotear fabricándose a continuación una refutación? ¿no refuerza esto las postura realistas?

        • Creo que el hecho de que el descubrimiento de un cisne negro invalide la afirmación de que “todos los cisnes son blancos” es sólo una asimetría aparente. En la lógica es así, pero en la realidad de la ciencia las cosas no suelen funcionar de la misma manera. Las teorías se basan en una serie de afirmaciones intrincadas por una red lógica o matemática que desemboca en teorías que son afirmaciones muy complejas y caóticas, y por lo tanto, las cosas nunca son tan fáciles como en el ejemplo del cisne. En la práctica la ciencia pule errores o refunde teorías en esquemas mayores para acabar con el error. Pondré un ejemplo: si imaginamos como una teoría la afirmación de que “todos los cisnes son blancos” descubrir un cisne negro no tendría por qué acabar con ella. En general, lo normal es que se cree una teoría más amplia que englobe a la anterior: “todos los cisnes son blancos excepto cuando se da una cierta mutación que les vuelve negros”. Muchas veces los errores dan paso a una teoría más amplia donde la anterior es sólo un caso concreto o una simplificación más práctica. Esto es lo que sucedió con la Teoría de la Gravedad de Newton cuando apareció la Relatividad General de Einstein, y no es un caso excepcional, más bien es una norma, al menos en las ciencias más “duras”, las que más se prestan a la experimentación. En la ciencia y en la filosofía, los errores no suelen ser una bomba de relojería que destruye todo el edificio teórico como en el ejemplo clásico del cisne negro, sino una alarma en una zona en concreto. Un ejemplo: Planck introdujo la constante de Planck en la física cuántica y con ella la teoría dio un enorme salto conceptual, pero en la práctica esto significaba que la energía no puede ser dividida infinitamente y por lo tanto ser igual a cero, sino que había un límite que es igual a 0,0000000000000000000000000066 ergios-segundos. Corregir este pequeñísimo error abrió un mundo nuevo a la física cuántica. Esto no significa que no sean teorías falsables, pero estas enormes estructuras que explican tantas cosas no son fácilmente sustituibles.

    • Además de lo que acabo de decir hay otra característica que es más del enuncadior que del enuncaid, la disponibilidad a contrastar las propias concepciones y creencias con al realidad y con otras concepciones y creencias distintas, aumenta la verificabilidad vertical y horizontal.

      El resultado individual puede ser un menor grado de verdad, pero colectivamente, como sociedad, el grado de verdad aumenta con el contraste.

      • ¿No te parece que lo que se amplía es el “contexto de descubrimiento”, es decir las posibilidades de encontrar la solución? En cambio, me parece que interviene menos en el contexto de justificación, de verificación. Por eso, un pensador solitario puede tener razón, aunque se le oponga el resto de sus colegas. Ejemplos: Ramon y Cajal y su idea de la conectividad neuronal. Plank y su teoría cuántica. Plank estaba tan desesperado que llego a decir en su Autobiografía: “Una idea nueva en ciencia solo será aceptada cuando haya desaparecido una generación de científicos y los nuevos estén en condiciones de comprenderla”. Era una exageración, pero, como todas las exageraciones, tenía su punto de verdad

        • Quría decir que en el contraste curzado entre teorías y afirmaciones, se produce una “poda” de enunciados y enfoques, y que el árbol es entonces más robusto. Sí que es verdad que se amplía le contexto pero también se abandonan paradigmas. Ya nadie estudia la dinámica del éter. Pero el saber que un camino no dio resultado es también conocimiiento. Einstein introdujo una constante cosmológica proque sus ecuaciones indicaban que el universo se expandía mientras que entonces se creía que era estático. Cuando se descubrió que no, Einstein resucitó su vieja constante

          Otras veces, teorías existentes se reciclan o se reaprovechan en un contexto más amplio. Se empieza pora la vieja y se “le va dando martillazos” con la realidad y nuevos desarrollos. Por ejemplo la electrodinámica cuántica fue la base para una teoría de campos que luego se utilizó con apaños para estudiar otras interacciones, como la débil, hasta tal punto que las dos primeras fuerzas que se integraron en una teoría unificado fueron el electromagnetismo y la interacción débil.

  5. Me inicio en este debate que encuentro muy interesante y, aunque comparto la mayor parte de lo que habéis comentado, quisiera hacer una anotación con respecto el término “verificación” que creo es un tanto resbaladizo. Creo que el grado de verificación no puede ir asociado a la corroboración en circunstancias experimentales o reales sin más, sino más bien a la capacidad de predecir un comportamiento inesperado en determinadas circunstancias. Sé que me explico mal, pero voy a poneros unos ejemplos. Podemos comprobar millones de veces que una pluma y una bola de acero no caen a la misma velocidad en ninguna parte del planeta, pero Newton fue capaz de predecir que sí lo harían en el vacío, apuntando así no sólo la teoría de la gravedad sino también la forma de comprobarla (no conozco exactamente la historia pero me permito hacer una “reconstrucción racional”). Lo mismo sucede con la relatividad de Einstein, una de cuyas consecuencias es que las teorías de Newton no son completas, mucho antes de que la humanidad estuviera en disposición de poder comprobarla. O más actualmente el bosón de Higgs, partícula cuya existencia fue predicha en 1964 antes de disponer de ningún artefacto que pudiera desvelarla, y ha sido necesaria la construcción del acelerador de partículas para disponer de la tecnología necesaria para hacerlo, obteniendo las primeras posibles evidencias en 2012.
    En mi opinión, el grado de veracidad de una teoría no puede depender tan solo de su capacidad para explicar lo conocido sino que debe ir asociado en mayor medida a su capacidad de predecir lo desconocido. Quizá la diferencia que intento explicar es la diferencia que podría existir entre algo plausible y algo veraz. Otro ejemplo, podemos escuchar distintas versiones de porqué se ha producido la crisis económica actual, todas plausibles porque son capaces de explicar, a toro pasado, el crash económico, pero en mi opinión, no podemos contrastar su veracidad.

    • Totalmente de acuerdo, las teorías no van a remolque de unas observaciones “neutras”. Así como unos instrumentos posibilitan unas proposiciones que ni siquera quizás se podrían esperar sin ellos, las teorías tienen consecuencias no sólo en lo ya observado sino que hacen predicciones. Y no sólo eso, las teorías, que son construcciones lógicas complejas, generan ellas mismas teorías sobre el proceso de medida y qué supone medir. Esto es clarísimo en Mecánica Cuántica donde incluso con un acuerdo respecto a sus resultados, existen diferentes interpretaciones sobre qué significa medir con consecuencias filosóficas terriblemente divergentes.

      Como nuestro modelos se deben verificar en la realidad pero tienen sus propias consecuencias lógicas, el trabajo del teórico es desarrollar esas posibles consecuencias, ver como encajan con otras teorías. Así se puede llegar a consecuencias que predicen nuevos fenómenos . No siempre es así. Se ha criticado mucho a la teoría de supercuerdas porque en las escalas en que nos movemos los humanos, es difícil de verificar, hasta tal punto que hay quien sostiene que no sería falsable. Una teoría así podría ser útil y hermosa, pero no sería estricatamente una teoría científica. Y eso que es de una potencia extraordinaria para conciliar teorías que hoy no pueden ser ciertas a la vez. Están activos muchos equipos buscando indicios verificables de la teoría.

      La etapa inflacionaria del Universo no se ha verificado, pero con los datos existentes, permite explicar un montón de datos experimentales. En este caso el suponer que no la hubo, lleva a hechos que son contrarios a lo que se observa. En tanto no se encuentren pegas insalvables, vale la pena apostar

      Estos dos son programas reales activos de investigación, pero también ocurre a veces que alguien especula matemáticamente. Por ejemplo alguien podría introducir dos dimensiones de tiempo. No hay ningún hecho que nos lleve a pensar que es así, pero el teórico juega al “como sí” y desarrolla las consecuencias. Puede llegar a un absurdo o a un callejón sin salida, pero quién sabe, quizás ese desarrollo un día se pueda rescatar para explicar de forma sencilla algo que sí se ha observado. Si os creéis que exagero, leed : http://phys.org/news98468776.html

      Pero así como en Física hay una plétora de teorías, que dialogan en espera de confirmación colisión, fusión, etc, hay otros campos científicos como el de las neurociencias donde tenemos un montón de datos pero nos falta una síntesis, una articulación satisfactoria ni siquiera especulativa,

    • Por supuesto, la verificación de un teoría es muy compleja y nunca parece verse satisfecha. Ha de tener mayor potencia explicativa que las otras, ser coherente con los otros conocimientos que se tienen, someterse a experimentaión repetida, salvar todos los intentos de falsificación, permitir predicciones, ser capa de fundamentsr aplicaciones prácticas, permitir la deducción de otras afirmaciones tambien corroborables. No todas las teorías cumplen esos requisitos. Por eso, unas están mejor verificadas que otras.

Debe disponer de una cuenta de colaborador y entrar con su usuario y contraseña para poder participar en las tesis.

© Todos los derechos reservados - Texto legal