Imprimir

Tesis nº 26

La inteligencia ejecutiva permite dirigir la atención sobre los propios contenidos conscientes. La reflexión es otra manifestación del bucle prodigioso.

9 comentarios

  1. La búsqueda de la felicidad ha sido, hasta hace poco, la necesidad de hacer lo que, por imitación u obligación, era la felicidad para los otros, quienes con sus acciones, directas o indirectas, marcaban un camino único por el que andar.

    Esta tesis nos habla de una inteligencia “ejecutiva” para focalizar contenidos conscientes… La felicidad, en realidad, es un sentimiento que nos invita a estar en paz con nosotros mismos, a pesar de la inteligencia, que es la que más adoctrinada está. La felicidad, como sentimiento o deseo, no se debe buscar desde la razón, desde la inteligencia, se debe buscar desde la pasión, desde la ilusión… y muchas veces, la razón o la inteligencia catalogan los momentos felices como nimiedades, cuando en realidad, las pequeñas cosas de la vida son las que más felices nos hacen a todos.

  2. Vicenta, la “doctrina” cuando se tiene permite aceptarla o rechazarla, cuando no hay educación se reacciona directamente a los estímulos.

    Hay mucha gente que defiende que una vuelta a los sentimientos limpiándolos de la contaminación de la razón y de los mandatos sociales nos devuelve a una felicidad natural primigenia. Pero las cosas no funcionan así, el individuo aislado socialmente, si sobrevive no es un ser feliz de bondad natural, sino que tiene terribles déficits cognitivos. Los pueblos primitivos son los más sometidos a control social y supersticiones.

    Una emoción es un razonamiento rápido automático e inconsciente. El razonamiento siempre está cargado de emociones que lo dirigen. Muchas veces esos razonamientos automáticos fueron útiles, pero hay que revisarlos de vez en cuando.

    Sin inteligencia, sin razón, sin opciones aprendidas donde elegir sí que hay un camino único, el del determinismo de lo que hay, lo presente, lo único a lo que se puede aspirar si abandonas las herramientas de la inteligencia, la imaginación y la cultura.

    Eso de estar en paz con uno mismo suena bien, pero se puede pasar muy bien tanto en paz como peleándose (cordialmente aunque con vehemencia) con uno mismo, que es una forma muy buena de avanzar.

    • El concepto “pasión” es de una vaguedad peligrosa. ¿Qué significa? Originariamente designaba todas las emociones y sentiientos,porque se consideraba que “afectaban” (eran soportados) por el sujeto, sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Después pasó a significar una emoción que se apodera de la conciencia entera de una persona, con lo que se oponí al comportamiento libre y racional. La pasión de los celos, por ejemplo. El odio. A veces se subraya sólo su aspecto energético. Hacer una cosa con pasión es lo contrario a hacerlo con desgana. En este sentido estaría de acuerdo con que no se puede hacer nada seriamente sin pasión. Pero sólo en este sentido “energético”. Una persona consumida por la pasión de mandar, la pasion del dinero, la pasión sexual, la pasión racista, la pasión nacionalista, resulta peligrosa precisamente porque no va a atender a razones. Por si os interesa, trate las ambiguedades de la pasión en “Peueño tratado de las grandes virtudes”.

      • Efectivamente, cuando hablo de pasión me refiero a hacerlo con ganas.

        De todas formas tendríamos que definir en cada caso la “motivación de la pasión” y si ésta tiene una finalidad “noble” o “pura” en su raíz, pues cuando se va en busca de dinero para conseguir la felicidad, o de otro tipo de pensamientos “excluyentes”, “nacionalistas”… en realidad la felicidad no es una finalidad en sí.

        Y que alguien esté “consumido” por la pasión quiere decir que pierde “la inteligencia ejecutiva” para decidir sus propios contenidos conscientes…

    • Jasapski, como bien dices, la “doctrina” se acepta o no cuando la capacidad personal lo permite; no siempre se es consciente de ella ni de lo que a cada uno le produce, por tanto, a veces, actuamos adoctrinados creyendo que es decisión personal.

      La vuelta a los sentimientos “primigenios” no quiere decir que uno pierda todo su bagaje cultural, sino que con él, formando parte de su ser, el individuo sea capaz de volver a una esencia donde la felicidad se desprende de muchos convencionalismos que la “doctrina” nos impone.

      • Siempre se construye encima, no hay vuelta atrás.

        En los sentimientos puede haber mucha, mucha doctrina, Si quieres, ponme un ejemplo, porque cabe que estemos discutiendo pensando en cosas muy distintas.

        Estoy convencido que muchos maltratadores son coherentes con sus sentimientos y que es la reflexión y otras experiencias lo que les puede hacer avanzar. Conectar con sus sentimientos siempre és util, pero ser coherentes con ellos no.

        • “Siempre se construye encima, no hay vuelta atrás.” Es cierto con peros.
          No parece que se pueda desaprender, pero se puede aprender de nuevo y sustituir en la práctica (quizá hasta cierto punto) unos saberes por otros.
          Soy profesor de instrumento en un conservatorio y una de nuestras preocupaciones es qué hacer cuando hemos aprendido mal un pasaje.
          El neurólogo consultado nos dice que lo vamos a tener difícil, porque siempre se construye encima y no hay vuelta atrás. Así qué hay que hacer un nuevo aprendizaje más fuerte que prevalezca sobre el anterior (que cuesta mucho pero se puede)que siempre estará dispuesto a brotar provocando de nuevo el error.
          Pero hay todavía una estrategia más eficaz (coherente con lo poco que sé de neurología pero no avalada por ella) aprendida de una de mis profesoras y que he probado en mis carnes y las de mis alumnos: aprender el pasaje bien y mal, alternándolo como dos posibilidades sin asociar ninguno con la idea de error. Después de aprendidos ambos se escoge el que conviene y ya está. (No va con la tesis que tratamos pero espero que os resulte interesante)

          • Muy interesante, has creado una respuesta capaz de competir con la anterior. En un momento determinado el cerebro te lleva al cruce en lugar de deslizarse por la pendiente del hábito. Si eliges a menudo una posiiblidad se reforzará y se hará automática.

      • Creo que es precisamente la razón la que puede limpiar las excrecencias que la cultura ha ido acumulando a lo largo de la historia y que a menudo lastran la vida personal y social.
        Podríamos reformular esta ‘vuelta a la esencia sin abandonar toda la cultura’ con la frase de Nietzsche: “es preciso que se determinen de nuevo el peso de todas las cosas”

Debe disponer de una cuenta de colaborador y entrar con su usuario y contraseña para poder participar en las tesis.

© Todos los derechos reservados - Texto legal