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Tesis nº 22

El deseo de autonomía se satisface mediante el aumento de la capacidad de autocontrol. No existe la libertad como propiedad ontológica, no existe el acto voluntario, pero sí existen niveles más o menos altos de autocontrol y de autonomía.

16 comentarios

  1. Es cierto, el mero hecho de ser entes físicos ya hace que haya unas restricciones. Creo que hay libertad cuando hay posibilidad de elegir.

  2. El concepto de libertad que expongo no es el que hoy en día veo más popular. Libertad es hacer lo que yo quiero. Hacer lo que yo quiero sin autocontrol nos hace reaccionar de una forma automática que tal vez pueda ser placentera, pero que no responde adecuadamente a nuestra jerarquía de deseos y necesidades, sobre todo en el tiempo. Por eso nos obligamos a nosotros mismos frustrando un deseo para conseguir algo más valioso. No abuso de los hidratos de carbono, que me apetecen, porque me engordan.

    Un desafío importante de la educación es llegar a que los educandos tengan capacidades de autocontrol, pues las exhortaciones a él suelen verlas como un intento de controlarles desde fuera, como un atentado a su sacrosanta libertad. Ayudados por filosofías que les dicen que lo bueno es lo natural, lo espontáneo, lo que salga de ellos en primera instancia, la tarea se complica. Hay que ser “uno mismo” se les dice, como si uno pudiera dejar de serlo se haga lo que se haga. Hay que “liberarse”.

    • He puesto dos comentarios escritos en días distintos. Por si acaso aclaro:

      1) El primero remite a mi conecepto de libertad como capacidad de elegir
      2) El segundo contrasta el primero con el más popular: libertad como capacidad de hacer lo que quiero. Añado que eso sin ser falso debe incluir la facultad de autocontrol.

      • Te voy a proponer otra posibilidad. Ya sabes que muchos científicos consideran que el concepto de libertad es absurdo porque muchas veces se le ha presentado como una alternativa a la causalidad, como un efecto sin causa. La libertad se opone al determinismo y la ciencia se mueve en sistemas regidos por leyes. Mientras escribía “El misterio de la voluntad perdida”, mi ayudante, Anjélica McIntosh, una experta informática, me convenció de que podía elaborar un programa para que un ordenador se comportara libremente.Me pareció fantástico porque eso era la cuadratura del círculo: de un sistema mecánico, archideterminista, podía emerger una conducta libre. Viendolo bien esa es la única solución para explicar la posible libertad humana. El programa eera muy sencillo. Su único “truco” es que utilizaba tres niveles de programación diferentes.. Había un programa generador, que producía enunciados del tipo: Quiero hacer A. Ese enunciado era bloqueado por el segundo programa de superior nivel que sólo daba una orden: Haz la respuesta racionalmente mejor fundamentada. El programa tercero, de mayor nivel elaboraba el plan racionalmente mejor justificado. En su funcionamiento ya no estaba determinado por “causas mecánicas” , sino por argumentaciones, luego la decisión no dependía de la máquina, sino de los contenidos manejados por la máquina. Cuando dije a Anjélica que me parecía una solución muy innovadora, se rió de mi y me dijo: Pues la he encontrado en un vejestorio llamado Aristóteles. Lo que me enseñó Anjélica -que tenía unicamente formación informática- es que la libertad no consiste en “hacer lo que quiera”, sino en actuar inteligentemente. Así se resuelve un problema que tenían los medievales. ¿Dios es libre? Sí, porque la libertad se suponía que era un valor del que no podía carecer Dios. Pero un ser infinitamente sabio no puede dudar : elegirá siempre la mejor solución. Puesto así, la libertad era solamente el derecho a equivocarse, lo cual es bastante tonto. ¿Qué os parece?

        • Dile a uno de esos científicos qué causa que el valor de una función de onda colapse en uno de sus valores propios y no en otro. Si te pueden contestar, apoyaré su candidatura inmediata al Nobel.

          Los ordenadores que se basan en mecanismos macroscópicos (los que voy a llamar clásicos) son deterministas, aunque sus resultados pueden ser impredecibles. Se puede construir un progama cuyas decisiones dependan de elementos al azar, pero azar no es lo mismo que indeterminismo. Un dado es un sistema determinado, pero en la práctica impredecible. Un sistema inteligente no tiene por qué ser indeterminado. Pero en mi opinión, cualquier sistema de decisión libre debe incluir algún mecanismo indeterminado. Es la única posibilidad, aunque nada cómoda, porque nos lleva al problemón de cómo decidir algo utilizando un elemento que se comporta al azar (azar verdadero, no como el del dado).

          Hay otras explicaciones, una es que todo lo que es posible sucede en diferentes universos (podríamos decir a la vez, pero cada universo tiene su tiempo) . Otra, (muy mal explicado) es que suceden todas tentativamente pero se consolida sólo una, otras que la consciencia tiene un estatus especial en el Universo y es capaz de causar la elección de una de las posibilidades. Hay más….No es una cuestión cerrada ni de lejos.

          El programa inteligente de Anjélica, si utilizaba un ordenador clásico, era determinista aunque su resultado fuera impredecible.

          • No era imprevisible en el sentido de los dados, sino en el sentido del paso de lo desconocido a lo conocido. Determinar la mejor solución a una situación no es una función determinista, puesto que no procede de antecedentes mecánicos, sino de antecedentes semánticos. Mi crítica a Anjélica fue por otro lado. Le dije si consideraba que era libre un ordenador como Deep Thought que elegía la mejor jugada después de evaluar los millones de alternativa calculada. Me dijo que no, porque no tenía capacidad para incluir como posible mejor solución no jugar o perder voluntariamente.Es decir, que su modelo de buena decisión le venía mecánicamente decidido.

            • Yo creo que ese es un aspecto en el que diferimos. Si el comportamiento de lo físico fuera determinista, todo lo sería, puesto que los protagonoistas de las interpretaciones semánticas, por mucho que quisieran, no podrían escapar de ese destino. No hay un espíritu superpuesto. Aunque hagamos el panorama tan rico como queramos hablando no sólo de materia/energía sino también de todas las relaciones entre seres existentes, auqnue incluyamos sentimientos, ideas , ficciones etc. todo eso seguiría un curso fijo, el de su soporte. Yo no creo que sea así, pienso que ya en la base material hay futuros alternativos. Es decir , no introduzco un mundo de varias posibilidades por el trámite de añadir algo más al mundo físico, sino que atribuyo al mismo mundo físico la cualidad de no tener un devenir único predeterminado. Pero ese abanico de posibilidades sólo se manifestará cuando los efectos cuánticos microscópicos no se anulen estadísticamente, que es lo que generalmente ocurre cuando tenemos sistemas “grandes”. Podría pensarse en sistemas macroscópicos en los cuales hubiera algún efecto que amplificase las fluctuaciones cuánticas, pero ese no es en absoluto el caso de los ordenadores actuales que, o son totalmente deterministas y predecibles, o son impredecibles (por tener algún elemento de “pseudo-azar”) pero siguen siendo deterministas Los números aleatorios generados por ordenador no son tales, se construyen a partir de números del reloj del aparato que, por la velocidad a la que oscila, son impredecibles (pero están totalmente determinados por el curso de lo hechos).

              Par construir un ordenador no determinista, deberíamos condicionar el desarrollo del programa a un evento como por ejemplo: “medir el spin de un electrón” que me dará el valor +1/2 ó -1/2 con probabilidad del 50% . El valor del resultado se obtendrá de una forma acausal, azarosa, no como en la moneda. En el caso de la moneda no podemos predecir qué va a salir por falta de precisión en la medida de las condiciones iniciales de ella y el aire que la rodea, pero sus leyes de movimiento son claras e inexorable. En el caso del electrón no se trata de que ignoremos en qué estado se encuentra por falta de conocimientos o de precisión, sino que ese estado no está definido hasta que no se realiza la medida. No hay regla. Hay una serie de experimentos y desarrollos matemáticos cuya interpretación excluye la posiblidad de que haya variables ocultas que determinen el resultado

              Copio un fragmento encontrado con Google:

              “Otro teorema de imposibilidad sobre variables ocultas es el Teorema de Kochen-Specker. Éste afirma no sólo la imposibilidad de variables ocultas locales, sino que pone en duda la existencia del valor de una magnitud física antes de que se realice una medida. Dicho teorema presupone que el valor de un conjunto de variables simultáneamente medibles tiene un valor concreto antes de la medida y obtiene una contradicción al comparar el resultado de ciertas medidas sobre el sistema”.

  3. La libertad existe cuando hay posibilidad voluntaria de eleccion . Sin embargo , la libertad tambien existe fuera del plano fisico. Existe la libertad de conciencia , la libertad de pensamiento, que no tiene por que manifestarse necesariamente en el plano fisico ..

    Yo decido mentalmente , libremente , en conciencia , mis propios pensamientos , y gracias a mi consciencia de la realidad , fruto del consenso de mis 2 inteligencias , y a mi experiencia , tambien mis emociones y sentimientos son fruto de mi propia libertad.
    No existe la libertad como acto voluntario ? No me lo creo hasta que no me demuestren lo contrario y pueda ” verlo”
    Jasapski: Si no fueramos entes fisicos dejaria de haber restricciones?

    • Adela, quería decir que ya por el mero hecho de ser entes físicos hay ya restricciones. Las hay incluso en un mundo “virtual”. Si tiene que haber una mínima estructura, continuidad, inteligibilidad, no puede dejar de haberlas.

      Por lo demás todo se manifiesta en el plano físico, aunque no sea el idóneo para entenderlo.
      Justamente algunos físicos creen en la posibilidad de actos voluntarios, son los neurólogos los que más lo ponen en duda. Ellos están convencidos del determinismo neurológico, la aparente voluntad está también determinada de antemano. La física, aunque est un tema discutido, parece dar la posibilidad de que lossistemas materiales a escala microscópica puedan tomar uno de entre distintos caminos, no sólo uno (a veces hasta más de uno). De como ahí se pueda pasar a un acto voluntario, no es trivial, pero al menos es pensable.

      Evidentemente nuestra percepción nos dice que elegimos. Querría creerlo, pero ya sabemos que la percepción engaña. Ante la duda es mucho más útil pernsar que somos libres, si no, nociones básicas como responsabilidad, mérito, etc. no tendrían sentido. No me importa reconocer que soy un “creyente” en este aspecto.

      • Esas nociones de responsabilidad, mérito y -no sé cómo continuar tu etcétera – tienen el mismo sentido, a mi parecer, tanto si consideramos un determinismo mecanicista como sí no.
        Son componentes reales que entrarán en el mecanismo dirigiendo nuestra acción y la de los otros.
        La discusión sobre este asunto da con paradojas de la misma clase que los viajes en el tiempo (de hecho es casi lo mismo porque para decidir hacemos prospecciones sobre lo que ocurriría en el futuro si…): Como todo está predeterminado voy a actuar de forma absurda, claro que sí elijo esa opción es porque estaba predeterminado que la escogería y no puedo escapar de ahí, vale, pues no haré nada… que seguramente era la opción predeterminada esta vez sí. Pues caigo en la depresión… que era lo que se veía venir.
        En cualquier caso nunca nos libramos de la pregunta “y ahora ¿qué hago?” Y si la idea de responsabilidad o mérito nos parece eficaz pues la usémosla y ya está (y si no, no, claro)

    • Adela: mi negación del “acto voluntario” -es decir de que en un momento decida libremente, es decir, sin ningún antecedente que me condicione, hacer un cosa en ve de otra, se basa en un hecho neurológico muy inquietante: unos doscientos milisegundos antes de que decida (libremente) hacer un movimiento, se han activado las zonas premotoras de mi cerebro. Es decir,: mi cerebro ha decidido por mí. Los experimentos de Libet causaron sensación y, sin embargo, eran lógicamente previsibles (aunque nadie lo previéramos): si los fenomenos de conciencia dependen de la actividad neuronal, todos los fenomenos conscientes (incluida la toma de decisiones) tienen un antecedente neuronal. ¿Por qué, a pesar de eso sigo admitiendo la posibilidad de autonomía y de los proesos de liberación personal? Porque la neurologí tambien me dice que puedo configurar las reacciones de mi cerebro y, por lo tanto, prepararle para que -antes de que sea consciente- tome las decisiones que yo conscientemente hubiera tomado. ¿Complicado? Desde luego. Pero es que somos muy complicados.

      • ¿Y por qué el que no sea consciente de la decisión quiere decir que no sea autónomo? La coonsciencia puede ser el disositivo de salida, por mero cableado tarda un poco en llegar, no veo la contradicción.

        • Acabas de mencionar un tema importante, sobre el que me gustaría que profundizaras más. La justificación que doy de la libertad va por ahí, pero me encuentro con dificultades . Si todos los actos que realizo conscientemente tienen un antecedente neuronal que desconozco, mi decisión está condicionada por ese mecanismo que no controlo. En ese sentido, quien sería autónoma es una parte de mis mismo, en el mismo sentido que llamamos “sistema nervioso autónomo” a una parte de “mi” sistema nervioso que es autónomo respecto de “mis” decisiones.
          La solución que doy tiene que ver con la “educación del inconsciente”. Puedo alcanzar niveles más altos de la libertad, si consigo hacer coincidir la “autonomía no consciente” con mis planes conscientes. Este es el camino que han intentado las técnicas orientales, por ejemplo las zen, que vn dirigidas a la organización de los mecanismos no conscientes para que respondan a las circunstancias o a la experiencia en el modo decidido por el sujeto con anteridad, a través de la educación. Creo que aquí hay un tema interesante pero me cuesta precisarlo.

          • Has dado con el nudo gordiano del problema. ¿Hay una voluntad no consciente?
            ¿Siempre es la voluntad consciente pero puede automatizarse y delegar en otras subsistemas?

            Conducir borracho es un agravante en caso de accidente, porque la persona que conduce borracha tiene muchas posibilidades de causar daño a otros y el beber, fue en principio una decisión libre en un momento anterior. Sin embargo es verdad que el alcohol le ha hecho causar daño sin querer. Es su decisión anterior el que le hace responsable ahora. tal vez sea esa alternancia una de las claves. No todo puede ser voluntario y consciente, no hay suficientes recursos neurológicos.

            Seguiré pensando en esto, creo que es un punto muy importante

  4. El problema es que consideramos la libertad como la posibilidad de escoger entre opciones, y, sin embargo esas opciones no son puestas por nosotros, ni las circunstancias en las que optamos. Estamos limitados, de ahí que considere muy acertado el uso de la palabra autonomía que es mucho más cercano a la realidad. Ser absolutamente libres nos convertiría en dioses, o dicho de otra manera, sólo los dioses pueden ser absolutamente libres, y tanto Hobbes y NIetzsche lo entendieron perfectamente, aunque optando por soluciones contrarias.

  5. La autonomía significa. (1) Tengo cierta independencia de mis fuentes de energía (escafandra autónoma) (2) Decido mis metas y las ordeno por su importancia(autonomía política), (3) determino la energía que voy a poner en cada tarea (trabajador autónomo).
    Si deseamos “liberarnos” es porque mediante ese proceso conseguimos más autonomía, y a través de ella creemos estar en mejores condiciones para ser felices.

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