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Tesis nº 21

El deseo de autonomía es uno de los deseos fundamentales del ser humano.

14 comentarios

  1. Por supuesto: El deseo de autonomía es maravilloso, como el deseo de comer o de amar, sin él seria como estar sometidos a reglas no democráticas e injustas. Sin él, solo existiría el poder de unos pocos llevado al extremo, dando inca pie a robarnos parte o gran parte de lo que somos.

    • No se trata de que sea maravilloso. Haré de abogado del diablo. Durante siglos se ha considerado que la obediencia a la verdad, a la ley, a Dios era una gran virtud. Actualmente, las culturas orientales e islámicas consideran que el afán de autonomía es una creación occidental que ha acabado en un individualismo feroz, porque supone la negación de vinculaciones con otras personas. Como ves, el tema no es tan sencillo.

      • En algunas culturas, como la africana (si se puede hablar de una cultura africana) el individuo es muy poco importante, y lo realmente valorado es el colectivo. De ahí que, para muchos de los inmigrantes se encuentren a disgusto con una cultura como la nuestra que valora el individuo y los valores individuales. El hecho que los derechos humanos sean básicamente derechos individuales es interpretado desde fuera de Occidente como una prueba que estos derechos no son trasladables a otras culturas (visión que no comparto).

      • En las culturas orientales e islámicas, su educación ó “adoctrinamiento” por parte del colectivo quieren que siga existiendo, y creo que en parte están sometidos a esas reglas “pero no todos”, creo que algunos tendrán su autonomía y el deseo de seguir manteniéndola, por otro lado abra algunos que tengan el deseo de autonomía, y no puedan. Pondré un ejemplo: En España el deseo de una persona sumada al colectivo es que el país funcione, y para eso hay que pagar unos impuestos que se supone harán mejorar nuestra calidad de vida, pero si el deseo de un mandatario es robar parte de nuestros impuestos, su autonomía es superior a la mía, y a mí solo me quedara el deseo de que page por lo que ha hecho.

  2. Somos absolutamente interdependientes queramos o no. Yo no puedo ni quiero ser aboslutamente autónomo. Sí es cierto que en algunos aspectos no quiero tener que depender de alguien, pero siempr es algo parcial. Por ejemplo quiero poder conducir para salir a pasear donde y cuando quiera, pero no quiero tener que fabricarme mis propios vestidos o generar la electricidad de mi casa. Eso podría cambiar según personas y circunstancias. Si quiero pasar una temporada en algún lugar remoto, el precio sería hacer yo mismo muchas de las cosas que ahora dejo de lado.

    • Además de ser interdependientes, y necesitar a los demás, la ausencia de los demás es vista como un elemento terriblemente negativo. Ser aislado de los demás es un castigo penitenciario que puede ser calificado como tortura. Esta convivencia que necesitamos hace que no sea posible la libertad total: De ahi que el Superhombre de Nietzsche necesite ser autosuficiente para continuar siendo libre. Esto no signifique que nosotros necesitemos parcelas de libertad.

      • (continúa post anterior) estas parcelas de libertad que nosotros necesitamos son la clave del deseo de libertad y de derechos individuales que consagra el concepto de Derechos Humanos. Esto no significa en ningún momento que nosotros demandemos hacer todo lo que queramos en todo momento ya que somos conscientes que la convivencia tiene un precio, y ese precio es la libertad total (como ya dijo Hobbes).

        • Perdonad que haya tardado tanto tiempo en responder a vuestros post. A veces la vida se complica un poco Me gustaria comentados algo sobre la libertad. El aprecio de la libertad es una creación moderna y occidental. Tradicionalmente se ha valorado mucho la obediencia. A un chino o a un japonés le resultaría sin sentido decir que la libertad es el “valor supremo”. Diría que la paz, la armonía, la convivencia, el respeto mutuo son valores superiores a la libertad. ¿Por qué consideramos tan importante la libertad? Skinner, uno de los psicólogos mas influyentes del siglo pasado, escribió un libro desasosegante -“Mas allá de la libertad y de la dignidad”- en el que defendía que estas dos ideas habían sido destructivas de la felicidad humana. Skinner creí que la ingeniería psicológica que él defendía podía conseguir la felicidad para todos. La religión cristiana está segura de que la obediencia a Dios es el mejor camino para la felicidad. Ignacion de Loyola escribió una “Carta sobre la obediencia”, en la que decía a sus hijos jesuitas que debían obedecer al superior aunque supieran que qus ordene seran equivocadas, porque en la obediencia alcanzaban la perfección. Con esta tradición tan larga y poderosa, ¿por qué hemos llegado a valorar tanto la libertad? No vale decir “porque la libertad realiza la esencia humana”, porque tambien se puede decir “la obediencia a Dios realiza la esencia humana”? Antes de continuar, me gustaría conocer vuestros argumentos

          • No soy experto en historia, pero creo que la idea de libertad es parte integral de nuestra cultura Occidental. En las religiones monoteístas, el hombre es premiado o castigado según sus actos, lo cual no tendría sentido sin el libre albedrío. Precisamente el libre albedrío es a lo que apela la Iglesia para justificar la existencia del Mal en el mundo.

            Incluso en las culturas “paganas”, el concepto de virtud y el de mérito eran importantes. Tampoco tendrían sentido sin la idea de libre decisión.

            La visión religiosa del mundo decayó y los creyentes se fueron tomando en serio no sólo su capacidad de decidir sino que también se rebelaron ante el mandato de lo que “debían decidir”. La evolución social iba liberando a las personas de las restriciones del antiguo régimen. En la era de las revoluciones burguesas, el ciudadano era un sujeto capaz de decidir junto con otros el rumbo de su Nación (primero) o incluso de la Humanidad. La idea de emancipación de los antiguos poderes tomó cuerpo. El siguiente paso fue la toma de conciencia de la opresión que la sociedad burguesa ejercía contra los favorecidos y la idea de una dialéctica enter el determinismo de las estructuras económico-sociales y el impulso revolucionario. En aquella época, la idea dominante de las corrientes emancipatorias (anarquistas, marxistas, socialistas utópicos era que se debía luchar por la liberación social para conseguir la libertad individual.

            Freud contribuyó a popularizar la idea de represión y aunque él instaba a “negociar” con ella, el discurso psicologista de lucha contra la neurosis y de emancipación individual tomó impulso. En los años 60, años de prosperidad económica (en el mundo Occidental), numerosos movimientos sociales instaban a prescindir de los mandatos de la autoridad y forjar un mundo nuevo. La naciente sociedad de consumo instó a elegir, a diferenciarse, a ser “uno mismo”. La pérdida de refrentes en la tradición religiosa, llevó a un hedonismo creciente.

            Recuerdo que en los años 80, con lo que los posmodernos llaman “la pérdida de valor de los Grandes Relatos” y otros “victoria del neoliberalismo”, se perdió mucho del componente social de los movimientos de emancipación. Hubo un retorno al individualismo. No había ya idea de Revolución colectiva pero sí idea de “liberación” individual. Los movimientos psicoterapéuticos y de autoayuda dieron nuevo impulso a esa idea. La sociedad de consumo siguió aprovechándose de ella.

            El “pensamiento positivo” empezó a ser una corriente importante. En alguna de sus vertientes más exageradas se deifica la firme voluntad : “si quieres, puedes”. La hegemonía de la cultura americana ha apuntalado el concepto, los pobres lo son porque no tienen la fuerza ni la constancia de luchar, el rico lo es por su mérito (idea que ya nace con el protestantismo aunque con origen divino: Dios marca a los elegidos con el éxito en la Tierra).

            En el siglo XVIII con el desarrollo de la Mecánica, se dió en ciencia un movimiento contrario, se veía al Universo como un reloj de curso predeterminado, No fue hasta principios del siglo XX con la Mecánica Cuántica cuando esta visión se tambaleó y hoy está en discusión, Los neurobiólogos, que no trabajan a ese nivel siguen siendo en su mayoría deterministas.

            Hay mucho más desde una vísión no histórica, contemporánea, pero ya es muy larga la entrada. Incluso la que ofrezco es simplista. Seguiremos

            • Es cierto que la cultura occidental tomo la libertad como valor central, y es una de sus características diferenciales respecto de otras culturas. Peor, aun así el tema ha planteado serios problemas. Por ejemplo, en la tragedia griego se podía ser culpable sin ser consciente de lo que se hacía, Edipo se saca los ojos porque había matado sin saberlo a su padre y se había acostado con su madre. Los protestantes, en especial los calvinistas, creían en la predestinación. Y todas las confesiones han pensado que la obediencia _el “sacrificium intelectos”- era el mejor uso de la libertad. Skinner era muy listo, y sin embargo creía que la idea de libertad nos impedía ser felices (fundamentalmente `porque le vedaba poner en marcha su programa de condicionmiento).
              Lo que me interesa es averiguar de dónde viene nuestro aprecio por la libertad. Lo que mueve fundamentalmente nuestra preferencia hacia algo es su relación con la felicidad. ¿Nos hace más felices ser libres? este es el tema que me ha intrigado y sobre el que os pido ayuda. Un perro atado quiere romper la cadena porque le impide hacer lo que quiere. La idea de libertad (eleutheria) aparece en Grecia, pero aplicada a las ciudades: hay ciudades libres y ciudades siervas; o a la oposición con los esclavos. En el fondo, lo que están diciendo es: quiero ser libre porque así estoy en mejores condiciones para buscar mi felicidad. En cambio, los orientales piensan que lo estarán, precisamente, vinculándose a alguien. Si creo que Dios se ocupa de mi felicidad mejor que yo mismo, lo lógico es que la obediencia me parezca una buena opción. Tradicionalmente -ahora está en declive- el sentimiento más caracteristico de la cultura japonesa se denominaba AMAE, y era una codal sumisión a alguien en quien se confía. El niño hacia la madre, el ciudadano hacia el emperador, el trabajador hacia el empresario. En Europa somos más escépticos, y el liberalismo, desde su inicio. es individualista porque se basa en la idea de que nadie va a gestionar mejor su felicidad que uno mismo.

  3. Se puede desear lo que no se conoce ?’ Estoy pensando en aquellos individuos o colectivos ( culturas , paises ) que jamas han conocido autonomia alguna ni tan siquiera han oido hablar de ella . Ansian , desean , estas personas una autonomia como seres individuales o como grupo con respecto a otro grupo ???
    Esta cuestion siempre me ha inquietado .

    Por otra parte creo firmemente que no todas las personas , bien sea como personas o bien como seres integrados en un grupo desean la ” maravillosa ” autonomia occidental . Y para muestra , nos sirven , las actuales y antiguas culturas africanas , orientales , africanas , o de Oceania ( esto lo deduzco yo ) . No sabrian que hacer con ella , puesto , que toda vida vivida fuera de un grupo , resulta incompleta, vacia y en muchos casos denigrante. Para que sirve la libertad si no se sabe que hacer con ella ? Y si se supiera que hacer con ella , nos haria sentirnos plenos y dichosos ?

    Me ha gustado la anotacion que ha hecho Jose Antonio y Jose Vicente , me parece muy interesante , y estoy totalmente de acuerdo con ellos .
    Esto me ha recordado otra cuestion de la que hablabamos hace semanas . Podria valer el ” deseo de autonomia” del ser humano como verdad universal? . Segun estas ultimas reflexiones ., no .

    • Aguda pregunta. Yo he sostenido que sí, pero añadiendo una condición, que fue la que la profesora de la Válgoma y yo mencionamos en nuestra megalómana “Ley del progreso ético de la humanidad”. Dice asi: “Todos los seres humanos, cuando se liberan de cinco obstáculos -la pobre extrema, la ignorancia,del miedo, del dogmatismo, y del odio al vecino-, convergen hacia un modelo ético que defiende los derechos individuales (esto es el origen de la autonomía), la participación en el poder, la no discriminación, las seguridades jurídicas y las políticas de ayuda”.
      El deseo de autonomía surge cuando aparece el convencimiento de que soy yo quien mejor puede guiar mi camino hacia la felicidad. Mientras se crea que ese camino está mejor asegurado obedeciendo a alguien, la autonomía no es valorada. ¿No te parece?

  4. La autonomía individual para una moral y ética social no funcionan; Si hablamos de una sociedad autónoma necesitamos a los demás. Ahora bien ¿Cual es el proceso que debemos llevar a cabo? Muy sencillo.
    Todo poder debe estar representado por personas cualificadas, teniendo un principio básico para tomar decisiones dentro del cargo que ostente, que es representar la autonomía de todos, y no de él ó ellos. De esa forma tendremos nuestra autonomía la individual y la compartida, y si para ello antes de llegar al poder deben hacer una especie de simulacro para saber gestionar bien ese poder como lo hacen los pilotos, que lo hagan, porque creo que es necesario, así por lo menos sabrán que no se puede volar por encima ni por debajo de lo permitido, ya que pondrán en peligro al resto de la tripulación.
    Por otro lado el poder debe seguir unas normas muy restrictivas y estables asegurando la balanza en todo momento, es decir que no haya desestabilidad con los principios básicos de funcionamiento, esos deben ser intocables. Por ejemplo: El trabajo, la sanidad, la educación etc. Ese es el deseo de autonomía que yo quisiera.
    Pido perdón por las faltas de ortografía que pueda tener, pues no estoy formado.

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