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Tesis nº 20

La racionalidad es el mejor uso de la inteligencia porque nos permite un mejor conocimiento de la realidad y nos permite dirigir mejor el comportamiento.

12 comentarios

  1. No necesariamente la racionalidad es el mejor uso de la inteligencia. Póngamos un ejemplo, para muchas empresas el objetivo principal es el beneficio económico y todos sus esfuerzos racionales (usando su capacidad intelectual) son orientados a dicho objetivo. Es evidente que que la inteligencia permitira conocer mejor la realidad y dirigir nuestro comportamiento para conseguir nuestro objetivo. Pero si no tenemos en cuenta a los demás (por ejemplo, empleando niños para nuestras manufacturas porque nos proporciona mayores beneficios) no estaremos haciendo un mejor uso (desde el punto de vista ético) de la inteligencia ni de la racionalidad.

    • Luis, considera cómo haces uso de la racionalidad para prevenirnos contra ella. Creo que tienes razón, pero es precisamente un mejor uso de la razón el que nos libra de sus propias trampas.
      (sería gracioso que razonando, razonando llegásemos a la conclusión de que la irracionalidad es el mejor uso de la inteligencia)

    • SI os parece,podriamos empezar fijando los términos. RAZONAMIENTO es pasar de una afirmación a otra siguiendo las reglas de la lógica formal. No tiene nada que ver con la verdad, sino con la corrección. El razonamiento:” Todos los números pares son pingüinos. Dios es un número par. Luego Dios es un pingüino”, es correcto, pero disparatado. Cuando entra en juego la verdad, aparecen cambios. El razonamiento correcto nos permite sacar verdades de otra verdad. Por eso es importante la lógica. Sin embargo, el razonamiento tiene que basarse ya en algo que es verdadero, es decir, en algo que permita dar contenido de verdad al razonamiento. Ya vimos que lo que proporcionaba el carácter de verdad era un proceso de verificación. Por eso, creo que desde “Etica para Náufragos” hablé de un “uso racional” de la inteligencia, definido por la búsqueda de “evidencias universales”, es decir, por la búsqueda de las verdades científicas y de las verdades éeticas. No niego la importancia de las “verdades privadas”, pero en temas que afecten al trato con la realidad física, o a la dignidad de la convivencia humana, me parece que es el mejor uso de la inteligencia, porque asegura el acceso -por muy precario que sea a la verdad- y la posibilidad de librarnos de la arbitrariedad moral o religiosa. Alguien podría pensar que sería mejor que todos nos guiáramos por el amor, por ejemplo, pero el amor sin la dirección de la inteligencia, puede ser un peligro. Como dicen los evangelios: “Alguien podrá mataron por amor a Dios”.

  2. Se puede distinguir entre racionalidad y razón. La segunda sería un proceso implícito con reglas lógicas muy precisas de inferencia. Si bien se ha dicho que el sueño de la razón produce monstruos, esta “mera” razón también los puede producir, Hay resultados lógicos y coherentes que no son verdaderos, es preciso contrrastarlos con la realidad. Así mismo la lógica matemática tiene limitaciones que nos vemos forzados a resolver con la acción o con el que creemos mejor supuesto, incluso por azar.

    La racionalidad tiene que ver con el resultado, puede incluir la razón, pero no se limita a ella. Un razonamiento sobreaprendido puede reaparecer como emoción que oriente todo el proceso. Esta parte no proviene de un razonamiento actual explícito, pero considerarla, contrastarla y ver donde lleva és un proceso cargado de racionalidad. Podríamos decir que la racionalidad es la aplicación de la razón a un proceso inteligente que puede contener procesos que no vengan exclusivamente de ella, o sea ya tenemos de nuevo por aquí el bucle.

    • Errata: dice: “La segunda sería un proceso implícito con reglas lógicas muy precisas de inferencia”

      Debe decir: ” La segunda sería un proceso explícito con reglas lógicas muy precisas de inferencia”

    • Jasapski: ¿Me podrías aclarar esto último? Por ejemplo, una persona puede estar irracionalmente celosa de otra persona, y a partir de esa emoción actuar muy racionalmente. O, en el caso de la teología católica -por ejemplo, Tomas de Aquino- a partir de unos datos de fé (por lo tanto no racionales) construye toda una arquitectura racional. ¿Te refieres a algo así?

      • El ejemplo que pones no es exactamente lo que yo estaba pensando. En el caso de una emoción, muchas veces es todavía posible verificarla (las emociones se pueden ver como proposiciones implícitas: “esto es peligroso”). O incluso si no es posible verificarla, se puede posponer o evitar la acción (echarle una bronca, por ejemplo). Pero muchas veces no es así, tenemos que tomar una decisión que se basa en la mejor información disponible, la utilidad máxima esperada…Hay que resolver los dilemas para continuar el curso de acción y en ese caso no se puede hacer siempre de forma absolutamente racional. Recuerdo que a veces tenía algún objeto regalado en el trabajo que yo quería dar a mis hijos. Como tengo dos, a veces era complicado si no había alguna preferencia clara. Muchas veces echábamos a suertes para quien era. Ese eslabón de la cadena era irracional, pero el proceso completo me parece racional.

  3. O dicho en plan más coloquial, lo racional es usar la razón pero no limitarse a ella

  4. Este es un tema muy interesante. Por mi profesión llevo muchos años tratando de entender los comportamientos irracionales, y después de leer mucho y contrastar con la practica no tengo tan claro que estos existan. Podemos pensar que quien se comporta así aplica un tipo de racionalidad que a nosotros nos parece inadecuada pero desde la inteligencia, mayor o menor, de ese que actúa existe una razón para actuar así, porque sino lo haría de otra manera. Otra cosa será que ese comportamiento visto desde otra racionalidad, o exento de la emocionalidad ( información relevante que tambien ha procesado su cerebro) que lo haya generado, no parezca adecuado, o practico o ético. Tendemos a llamar irracional a lo equivocado porque no nos parece posible que el que hace determinadas cosas este dotado de una herramienta de pensar igual a la nuestra, mientras que cuando nos equivocamos nosotros siempre encontramos una explicación racional para justificar nuestro actuación.

    • Conviene precisar los distintos significados de la palabra “irracional”. En matemáticas, numero irracional es el que no se puede expresar mediante una fracción. En el lenguaje común, los animales son “irracionales” porque no tienen la capacidad de razonar. Un comportamiento “irracional” es el que no se atiene a razones, sino que se deja llevar por la pasión o por cualquier manía. A veces, significa un comportamiento “inmotivado”, por ejemplo, impulsivo. Por otra parte, desde Pascal se dice que “el corazón tiene razones que el corazón no entiende”, lo que supone admitir que hay una motivación emocional que no tiene por qué ser disparatada, pero que no es “conceptual”. Otra oposición pueda darse entre conocimiento “intuitivo” -que se da directamente, de una vez- y conocimiento “racional” que se da mediatamente, a través de razonamientos. En el siglo pasado hubo un desprecio de la razón y un cántico a la pasión. Por ejemplo, en Unamuno, que escribió: “La razón es enemiga de la vida. la razón mata”. Esto suponía concebir la razón como la facultad del cálculo, la frialdad, la objetividad, la muerte. Para evitar equívocos, prefiero definirla razón como l búqueda de evidencias universales (o cual, va a exigir la utilización del razonamiento)

      • Y en este siglo también por desgracia, el culto a lo natural y a lo espontáneo, la fobia al control y al artificio.

        Jose Antonio, por ahí circula un video tuyo con Claudio Naranjo. Había una falla tectónica entre vuestras posturas. Esa misma falla, no valenciana precisamente, la veo yo a diario en nuestra sociedad del siglo XXI.

        • Si, fue un debate en la Facultad de Filosofía de Madrid. Naranjo se desvía enseguida a un espiritualismo muy emotivo y vaporoso, y ese fue el motivo principal de nuestras discrepancias.
          Siguiendo con el tema de las emociones. Las emociones son básicamente un sistema de orientación, que nos permite dirigir nuestro comportamiento mediante una experiencia directa de valores y contravalores. Son esquemas de interpretacón de la experiencia y desencadenan patrones de respuesta. Por ejemplo, en el miedo -que es la emoción neurológicamente mejor estudiada- la percepción de algo es sometida a una evaluación rápida y elemental, que activa la amígdala, y que puede poner en funcionamiento el sistema de alarma y respuesta, y una evaluación más lenta y precisa a nivel cortical, para asegurarse de que el peligro es real. Las emociones básicas -los expertos creer que son en cinco y ocho- se han mantenido a través de la evolución porque son útiles. Sin embargo, podemos aprender “habitos emocionales” distorsionados. Por ejemplo, nos pueden hacer sentir demasiado miedo, o miedo ante situaciones que no son realmente peligrosas, o miedos que provoquen respuestas equivocadas. Por esta razón, no podemos fiarnos de las emociones. Ahí se abre un camino educativo muy interesante. Podemos educar -hasta cierto punto- los hábitos emocionales, para que respondan adecuadamente. Es decir, para que evalúen bien. Eso es muy interesante en situaciones en que hay que tomar decisiones rápidas. El tema de la “intuición”, que se ha puesto de moda con los libros de Cadwell, va en esa dirección, pero no explican el componente cognitivo de esa habilidad. Los sistemas de Inteligencia Artificial -los Data Mining- están trabajando mucho sobre el descubrimiento de patrones complejos en cantidades gigantescas de informaciones heterogéneas. El tema es apasionante.

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