Imprimir

Tesis nº 17

El ser humano es un híbrido de naturaleza y cultura, que puede redefinirse introduciendo cambios culturales que –por la acción del bucle prodigioso- reestructuren su naturaleza biológica. Estos cambios obedecen a proyectos implícitos o explícitos. Un proyecto implícito - es decir, actuante pero no expresado conscientemente, sabido pero no conocido- es la felicidad.

8 comentarios

  1. Estoy de acuerdo en el marco de la oposición conceptual naturaleza / cultura. Sin embargo en rigor, la cultura también sigue leyes naturales. Quizás dicendo que el hombre es social por naturaleza ya incluímos el concepto híbrido. El aprendizaje es isomorfo a la plasticidad neuronal. Entonces, por supuesto, aprender en el seno de una cultura, cambia los cerebros.

    Los cambios obedecen a proyectos: sí, pero también a hechos azarosos no anticipados.

    • ¿Que quieres decir al afirmar que la cultura sigue leyes naturales? Yo entiendo así el “bucle”. La naturaleza del hombre le obliga a crear cultura, que a su vez cambia la naturaleza del hombre. Pero temo estar “llevando el agua a mi molino” y por eso me gustaria que me lo aclararas.
      Tienes razón: hay un aprendizaje casual, y hay un aprendizaje dirigido mediante proyectos. Lo único que digo es que este es una exclusiva humana y una exclusiva poderosísima.

      • Se suele oponer lo que se encuentra en la naturaleza a lo que proviene de la cultura. De hecho la cultura, el hombre, introducen novedades en el mundo. Pero a mí me gusta recordar que los sistemas culturales son también sistemas materiales que siguen las leyes de la física, de la fisiología,… Eso no quiere decir que la expliquen o que la cultura se reduzca a esas otras leyes, pero las incorpora, las incluye y pueden aportar elementos muy interesantes. En el tema de la evolución cultural es importante ver cómo lo que vemos desde nuestra perspectiva cotidiana, se puede ver también fisiológicamente: áreas del lenguaje, neuronas espejo para ponerse en el lugar del otro, áreas relacionadas con experiencias religiosas…Más que decir que lo cultural modifica lo neuronal, hay un proceso único que es biológico y cultural a la vez y que podemos mirar de una forma u otra, ambas legítimas.

        En la evolución cultural

  2. La cuestión es que la plasticidad neuronal que permite la cultura, es una característica natural. De no ser así, seríamos igual de plásticos que las hormigas o abejas que son otro tipo totalmente diferente de animal social.

  3. Estoy de acuerdo con la tesis y con las precisiones de Jasapski y José Vicente.
    Voy a la felicidad: Entiendo la Felicidad como una forma de ser, como la particular conformación del individuo que le permite interaccionar del mejor modo posible con la realidad (en la que uno está incluido, claro). Buscamos redefinirnos, por medio de nuestra propia acción y aprovechando la cultura, en busca de ese particular modo de ser. Es por tanto el proyecto de ‘ser’ felices el que guía nuestro desarrollo (¿flourish?). Y el que enmarca o debería enmarcar el resto de proyectos.

    • EL problema de tu definición es que no deja claro lo que entiendes por “interaccionar del mejor modo posible con la realidad”. En este momento se está hablando de la “felicidad” sólo como un estado emociono, o como bienestar. Martha Nussbaum cree que la “eudaimonia” aristotélica por “flourishing”. el florecimiento de todas las capacidades. Creo que tu definición se acerca a este último planteamiento, pero entonces se elimiina toda referencia al bienestar. Me parece que deberíamos elaborar mas esta noción

      • Creo que la felicidad es un estado emocional, que resulta de la evaluación de la propia forma de ser, entendiendo ésta no como un conjunto de características inertes si no operantes. Como un estilo que se define en las propias  acciones.
        Sospecho que pueda ser así: Evaluamos de manera integrada el modo de actuar que se desprende de la propia biografía, nuestra situación actual y posiblemente también una prospección de futuro. Nos sentimos felices si nos vemos capaces de encarar el futuro, si vemos que hemos resuelto bien el pasado  y probablemente tenga mucho peso en la valoración  cómo nos va en este momento.
        ¿En qué consiste ese encarar el futuro o resolver bien el pasado? Dice usted: “la felicidad es la armoniosa satisfacción de nuestras tres grandes necesidades: el bienestar, la vinculación social y la ampliación de posibilidades.” Y a mi me parece que se puede integrar bastante bien en lo que he dicho. La palabra ‘armoniosa’ da la idea de estilo. Un buen estilo tendría que consistir precisamente en esto, en un equilibrio que tal vez sea no solo una receta si no  también una jerarquía. 
        Por otro lado la ampliación de posibilidades enlaza con la idea de florecimiento, que me ha parecido que consiste en un desarrollo equilibrado ( de nuevo ) de las capacidades.
        (Intentaré precisarlo más en otro momento. Agradecería que alguien me recomendase uno de los libros de Martha Nussbaum o un enlace donde se explique su noción de flourishing )

Debe disponer de una cuenta de colaborador y entrar con su usuario y contraseña para poder participar en las tesis.

© Todos los derechos reservados - Texto legal