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Tesis nº 32

Para realizar el Gran Proyecto Ético, la inteligencia ha encontrado una solución admirablemente inventiva. Por distintos y convergentes caminos, ha descubierto que el modo más seguro y eficaz de conseguir la felicidad y la justicia es afirmando el valor intrínseco de cada ser humano, es decir, su dignidad.

8 comentarios

  1. Los derechos individuales y su respeto son absolutamente necesarios para conseguir un sistema político que pueda aspirar a la justicia. Los derechos humanos son la gran propuesta de la ética en el terreno político. Y estos derechos están fundamentados en la dignidad de todos y cada uno de los seres humanos sea cual sea su condición. La historia de la humanidad es la historia de los éxitos y fracasos de los diferentes proyectos que acaban culminando en la democracia y el respeto de los derecho humanos. No se trata de un proceso acabado, ni mucho menos. De hecho la sensación es que no estamos en un momento de reivindicación de nuevos derechos, sino de lucha y defensa de los derechos adquiridos por la amenaza derivada de la crisis actual.

    • Lo que me parece importante es que la fundamentacion de la ética se hace en dirección contraria a la de las ciencias. Pondré un ejemplo arquitectónico. En matemáticas, los cimientos -los fundamentos axiomáticos- determinan la construcción del edificio (el conjunto de teoremas). En ética, el edificio planeado -el modo de vivir que deseamos- determina el tipo de cimientos que tenemos que poner. La dignidad es el cimiento que hemos inventado para construir el edificio que deseamos: una vida en paz, justa, libre, en la que cada persona esté en buenas condiciones para diseñar sus proyectos personales de felicidad, etc.

      • Porque la ética es una voluntad, un proyecto, por lo tanto se puede basar en la ciencia, pero le ocurre lo que a la técnica, que está al servicio de un proyecto y luego busca qué partes de la ciencia o de otros cuerpos de saber le valen.

  2. Estoy de acuerdo en todo, en que la dignidad es una creación humana y que su atribución a todos y cada uno de nosotros evita que se puedan traspasar determinadas líneas rojas sin sanción en la utilización del hombre por el hombre.

    Castilla del Pino, creo que era en su obra “la Incomunicación” , nos decía que cuando veíamos al otro como un medio para algo, lo cosificábamos, lo convertíamos en objeto. Sólo era posible una comunicación plena cuando el otro era visto como persona completa, como fin más que como medio. Es una versión llevada un poco más allá del concepto de dignidad.

    Creo que es importante recordar que hay bases biológicas y matemáticas que apoyan este concepto. Por una parte, las neuronas espejo nos permiten detectar en nosotros el efecto de las emociones ajenas. Ello posibilita que, en principio, el sufrir ajeno nos sea aversivo y el disfrute ajeno gratificante (a pesar de que los subordinemos a otros fines). Por otro lado, la teoría de juegos nos muestra innumerables situaciones en las que la ccoperación es la estrategi que produce el mayor beneficio para todos los implicados. Ambos aspectos introducen una noción de simetría, de que el otro sufre/goza como yo y que beneficiar al otro me beneficia a mí. De ahí a suponer que el otro tiene el mismo valor que yo, hay un paso muy pequeño.

    • Hay bases biológicas, sin duda. Pero también hay bases biológicas de las matemáticas, y no por ello son ciencias biológicas. Tomemos las neuronas espejo. Es verdad que permiten la percepción y comprensión del comportamiento de otros. Pongamos que es el fundamento de la empatía. La empatía, sin embargo, no lleva de manera directa al comportamiento altruista o colaborativo. Los timadores o los dictadores son expertos en empatia, y la utilizan para aprovecharse del prójimo. Respecto al problema del prisionero, de la teoría de juegos, no es directamente aplicable a la práctica. El egoísmo es beneficioso para el individuo, y el altruismo es bueno para las sociedades. Por eso,a la sociedad le interesa fomentar el altruismo, pero al individuo, no. Un ejemplo. En una batalla la gente debe morir por el bien de la sociedad, que quiere mantener su libertad, por ejemplo. Pero para el que muere, esa conducta no es buena. Esta es la razón por la que me insisto tanto es definir una racionalidd individual y una racionalidad compartida.

  3. Yo creo que para el individuo es bueno tener comportamientos altruistas. Sobre todo si se mira el resultado de la acción a largo plazo y con la expectativa de que los diferentes individuos también actuen altruísticamente.

    Yo creo que sí hay situaciones parecidas al dilema del prisionero, sino literalmente, al menos en el aspecto de que resulta mejor (y posible) un curso de acción en el que todos ganen. No todas las situaciones resultan en juegos de suma cero (lo que unos ganan los otros lo pierden).

    No es mi postura pero eso de que el altruismo es bueno para las sociedades no es cierto par amuchos teóricos neoliberales para los que el libre juego de egoísmos resulta en la mejor acción social posible.

  4. Si analizamos algunas de las causas y consecuencias de la terrible crisis económica que estamos viviendo nos damos cuenta que lo que ha faltado es una concepción ética de la convivencia, así como una serie de principios morales en el terreno político. La preferencia por parte del gobierno a satisfacer los intereses de la banca o las grandes empresas por encima de los intereses de la ciudadanía es un ataque a la dignidad de las personas y a sus derechos individuales. Las enormes tasas de corrupción muestra también una falta de civismo (y exceso de cinismo) en la vida política.

  5. En gran medida es como dices, pero creo que hay algún liberal ético, convencido de que cuando cada cual mira para sí, se da el mayor bien para la sociedad. Quiero decir que en esos casos más que falta de ética, se da una ética divergente. No es el caso de los corruptos ni el de los que son liberales porque salen ganando. Vamos, que no todo liberal es un cínico.

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