Episodio 4x06
Un partido político sin ideología
Cuarta temporada: Destapando la gran estafa
Continúo reflexionado sobre uno de los temas que más me preocupan en la sociedad actual: el pensamiento dogmático. Muchas corrientes de pensamiento actuales se han convertido en trampas mentales incapaces de evolucionar, por su tendencia a simplificar la realidad y rechazar cualquier evidencia que las contradiga.
Quien adopta una ideología acaba encerrado en un sistema cerrado que solo acepta aquello que refuerza sus creencias. “Una ideología, por definición, no cambia nunca: se refuerza.” Este mecanismo de autorrefuerzo impide la evolución del pensamiento. Todas las ideologías sufren el síndrome de la certeza blindada, que es la suya. Por eso desprecian a las demás, porque implican pluralidad. De este modo, considero que quien entra en ese tipo de pensamiento se sitúa “en un marco de insensatez” al perder la capacidad de aprender de la realidad.
La única manera de que un partido político se protegiera del virus del poder y estuviera en buenas condiciones para resolver los problemas de la ciudadanía es que tuviera como principio básico su negativa a llegar al poder. Tengo la convicción de que ese partido, que recuperaría la confianza ilustrada en la inteligencia, que no intentaría resolver los problemas apelando al recetario de su ideología, sino desarrollando al máximo su competencia heurística, podría juzgar las propuestas ideológicas del resto de los partidos, porque estaría vacunado contra el virus del poder. No buscaría la victoria sobre el contrincante, sino sobre el problema.
Defiendo una «escuela de talentos políticos» para gobernantes y gobernados, centrada en resolver problemas objetivos y fomentar la convivencia, criticando la conversación política actual y la falta de formación de los políticos, que se forman luchando por el poder en lugar de servir a la sociedad.
Atribuciones:
-
- “Niccolo Paganini Caprice 9” – EddieHoncha
- “Ti Adore” – PremiumBeat
- “Spaghetti Western” – lucafrancini
- “Pizzicato Italian Tarantella” – Orchestralis
- Entradilla y cierre: “The Comedy”de plaincask
- Música de fondo: “Comedy” de ShymonMusic
Acceso al podcast






Este podcast me causa cierta perplejidad. En primer lugar he de decir que toda persona participa de un concurso de ideas que da forma al mundo que le rodea y propone un modelo de convivencia social. Este conjunto armónico de ideas conforma una ideología. Por consiguiente, todo el mundo participa de una ideología, la cual no tiene por qué ser comprada en el escaparate de las ideologías dominantes, sino que pude ser perfectamente una creación íntima y personal. Una ideología no necesariamente compromete ningún grado de cerrazón, siempre y cuando sea una ideología, fruto de la razón y de la reflexión, abierta al diálogo y al cambio. El problema estriba cuando la ideología se convierte en doctrina para dar paso a una ideología doctrinaria excluyente y cerrada. Estas ideologías hacen mucho daño y provocan muchas víctimas (fascismo, comunismo, nacionalismo extremo, etc.). Con relación a los partidos políticos de hoy, apenas se puede decir de ellos que respondan de verdad a ideologías concretas, sino, más bien, son grupos de interés que utilizan las ideologías como herramientas para disfrazar sus ambiciones y alcanzar el poder. Una de las propiedades de las ideologías puras es su pretensión de llevar a cabo una transformación social en la dirección que cada una de ellas elija. Los partidos políticos de hoy han abandonado cualquier pretensión de este tipo, precisamente por estar desideologeizados. Solo aspiran a alcanzar el poder y nada más. La idea de un partido político que renuncia al poder es, a día de hoy, un oxímoron y, además, innecesario. Esa función que se le supone ya la haces tú, José Antonio, entre otros muchos, miles, pero, ¿quién te escucha?, ¿quienes nos escuchan?. Apenas nadie, porque para ser escuchado, para ser influyente, necesitas poder.