La polémica entre igualdad y libertad de elección

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J. M. Fernández Soria describe con detalle en un artículo la polémica generada en torno a la libertad de elección de centro (Fernández Soria 2007). Esta autor señala que la libertad de elección de centro es uno de los ámbitos que refleja muy bien la tensión entre igualdad y libertad. Mientras unos la considerar un reflejo de la libertad individual, otros la ven como un obstáculo para la igualdad y la cohesión social, porque no todas las personas están en las mismas condiciones de ejercer su libertad.

Desde el enfoque liberal, existe un primer enfoque que entiende la libertad de elección de centro como libertad del consumidor, que elegiría el servicio en función de su grado de satisfacción, y por tanto las escuelas estarían obligadas a ofrecer a los padres-consumidores el mejor producto posible si quieren ser escogidos como provisores del servicio. Otro enfoque es el que considera la libertad de elección como libertad fundamental, un derecho importante para el conjunto de los derechos humanos. Pero esto trae una serie de consecuencias, porque el derecho a la educación afecta tanto al dominio personal como al dominio social, y este carácter prestacional exigiría ciertos deberes para el Estado, que debe garantizar su respeto, protección y pleno goce.

Fernández-Soria expone una serie de razones que alertan sobre la desigualdad que provoca la libre elección de centro:

-Se da por sentado que el consumidor sabe elegir, cuando es un hecho que no todos tienen la misma formación, ni la información, las estrategias o las oportunidades para hacerlo

-El examen de la literatura sobre la elección escolar concluye que la suposición de que la elección de centro mejora automáticamente la calidad escolar es muy dudosa. Las familias no eligen centro en función de su eficacia, sino de los principios fundamentales de la sociedad y de que prevalezca en él un particular clima moral o social, como muestra un estudio del año 1994 de la OCDE-CERI. Diferentes estudios muestras que las familias escogen los colegios concertados sobre todo por sus valores o por el ambiente convivencial.

-También se ha comprobado errónea la suposición de que los centros que no satisfagan las expectativas de los consumidores cerrarán sus puertas: siguen abiertos, pero acogen a quienes son rechazados por las escuelas más selectivas

-Hay padres que disponen de estrategias para hacer una buena elección, y otros que carecen de ellas.

-Los esfuerzos por lograr un sistema educativo diferenciado, producen desintegración social y escolar y segregación social.  La OCDE señala que la libre elección está provocando un reagrupamiento social o étnico que no se produce de manera oficial, sino voluntariamente (OCDE-CERI, 1994, p. 83)

Tenemos que armonizar la calidad del sistema educativo con la equidad social. Como señala Fernández-Soria, a la hora de lograr un pacto sobre la libre elección, debería tomarse como punto de partida el coste que supondría para el bienestar social. Es mejor buscar la eficacia de todas las escuelas y hacerlas aceptables a las familias, que incitarlas a elegir, ya que no sólo es menos costoso, sino que preserva los fines sociales de la educación. Numerosas experiencias muestran que es más ventajoso, cuando median sistemas de elección controlados, mejorar la equidad (especialmente la integración), que mejorar la eficacia.

Todo esto requiere de un enorme consenso y una mentalidad que no sea cortoplacista.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

-Fernández Soria, J.M (2007) “Igualdad y libertad de elección de centro docente: una cuestión polémica para un acuerdo necesario”. Revista de Educación Nº 344, pp 41-59

-OCDE-CERI (1994). “L’école: une affaire des choix”. Paris: Éditions de l’OCDE

 

 

 

 

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