Faustino Larrosa

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Continuamos revisando la literatura sobre pactos educativos. Hoy queríamos presentaros un interesante artículo de Faustino Larrosa, profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de Alicante, sobre el Pacto Educativo.

Larrosa considera complicado vincular los dos modelos educativos contrapuestos que existen en España: el modelo conservador y el modelo progresista de la educación, aunque resultaría útil encontrar una zona intermedia. Por ello aconseja que los puntos sensibles queden fuera del pacto, con el fin de llegar a compromisos que beneficien al alumnado. Los dos modelos pueden oponerse, pero una vez aprobada una ley orgánica de educación se debe mantener el compromiso de respetar su desarrollo en los plazos establecidos, no boicotearla, cumplir con la memoria de financiación, evaluarla por técnicos imparciales, publicar los resultados e introducir mejoras con el resto de fuerzas políticas.

A su juicio, lo urgente es empezar negociando y resolviendo las necesidades que tienen los colegios e institutos. Y, da la complejidad del sistema, debemos comenzar por las carencias de los centros más necesitados de ajuste, que no se ven en los grandes principios ni en los objetivos generales.

Larrosa considera que se pueden proponer metas a corto plazo, intervenciones que ayuden a solucionar los dos grandes problemas de la educación: la indisciplina y el aprendizaje de los alumnos, y esto se consigue mejorando las condiciones de trabajo del profesorado, pieza clave en los resultados escolares. El pacto debería tener como finalidad mejorar las necesidades del profesorado con el acuerdo de las fuerzas políticas y los representantes sindicales, y para ello propone una serie de acciones:

a) Sustituir los centros excesivamente grandes y masificados por otros con menor número de unidades, y arreglar los edificios descuidados o mal instalados que no cumplan con los requisitos mínimos. Está demostrado que el tamaño del centro correlaciona con la conflictividad.

b) Encontrar fórmulas para distribuir proporcionalmente al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo o de interculturalidad entre los centros públicos y concertados.

c) Averiguar un sistema para cubrir las bajas del profesorado con rapidez. Una bolsa especial de trabajo disponible podría contribuir a solucionar el problema

d) Establecer que los centros dispongan de educadores para atender al alumnado de educación infantil y con discapacidad.

e) Disminuir las tasas de profesorado interino y contratado.

f) Iniciar el curso escolar con las plantillas de profesorado de los colegios e institutos completas.

g) Estudiar en profundidad y resolver la problemática de la etapa 12 – 16 años para mejorar los rendimientos escolares (aspectos pedagógicos, sociales y familiares)

h) Revisar la legislación que incumplen las administraciones educativas y proponer planes de mejora.

i) Avanzar en un tipo de centros educativos autorregulados para que sea real la autonomía curricular, organizativa y de gestión económica para atender las necesidades sociales del alumnado

Larrosa habla de un doble pacto: ético, que sirva de ejemplo para la sociedad; y técnico, que permita el acuerdo sobre aspectos específicos del mismo, oyendo siempre en este caso al profesorado, porque son los primeros en detectar las disfunciones del sistema.

BIBLIOGRAFÍA:

-Larrosa, Faustino (2011) “El pacto de Estado en la política educativa española es necesario y posible” Revista Iberoamericana de Educación, n.º 55/4 (versión digital), 1-16

 

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