Movilización Educativa

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Vivimos tiempos de incertidumbre y pesimismo, pero que ponen a nuestra disposición nuevas oportunidades en el mundo de la educación, que no debemos desaprovechar. Cuando escribí “Aprender a Vivir” fui consciente de las enormes posibilidades que nos proporcionaban las nuevas tecnologías para ir formando una gran masa crítica de ciudadanos comprometidos con el progreso, la innovación y la excelencia de nuestra sociedad.

Soy filósofo, pero también educador y, por ello, en los últimos años he dedicado una gran parte de mi labor a explicar a la sociedad que la educación es un asunto de todos; aliviar el sentimiento de soledad, desconcierto e impotencia que experimentan muchos padres y docentes;  elevar los conocimientos pedagógicos de la sociedad; movilizar recursos personales, sociales, económicos, intelectuales, para fortalecer las instituciones educativas básicas (familia y escuela) y para mejorar las relaciones entre ambas;  poner en comunicación a las personas interesadas por la mejora educativa, para favorecer un consenso social sobre las bases de la educación; estudiar y proponer modos concretos de colaboración educativa para distintos estamentos sociales; fomentar la educación afectiva y en valores, la formación de la una personalidad con recursos psicológicos y éticos, como la solución más esperanzadora para resolver los problemas privados, familiares y políticos; expresar el convencimiento de que la soledad educativa es angustiosa, pero que la colaboración educativa es alegre.

Así nace Movilización Educativa, como un salto desde convicciones profundas al campo de la acción. Los proyectos que inicié pretendían hacer propuestas educativas a tres grandes ámbitos: La escuela, las familias y la sociedad civil.

Cuando la LOE incorporó la noción de competencias a nuestro sistema educativo, comencé a estudiar la competencia cívica y ciudadana que se concretó en los libros de texto de Educación para la Ciudadanía de la editorial SM; la competencia de autonomía e iniciativa personal, especialmente todo lo que tiene que ver con los valores del emprendimiento, me condujo a colaborar con CajaNavarra en la creación del programa educativo Tribucan para niños de primaria y secundaria, y como extensión, hice una propuesta para incorporar a nuestro curriculo educativo  la competencia filosófica, que finalmente se transformó en Aprender a Pensar, un blog educativo que dirijo en  www.profes.net de la editorial SM. 

El segundo objetivo es movilizar a la sociedad civil, crear espacios de colaboración, participación y corresponsabilidad para aumentar la calidad educativa de nuestros barrios, pueblos y ciudades. Dentro del movimiento de ciudades educadoras puse en marcha Alcalá Educa, una iniciativa ciudadana orientada a la mejora colectiva y permanente de la Educación en Alcalá de Guadaira, Sevilla. La conclusiones que derivaron de esta experiencia me llevaron a fundamentar teóricamente la idea de Ciudades con Talento, un proyecto que continúo desarrollando y del espero ver frutos en poco tiempo.

He colocado el ámbito familiar en el último lugar no porque me parezca menos importante sino porque la Universidad de padres on-line es uno de los proyectos de los que me siento más orgulloso y que más ha calado en la sociedad. Las familias van a ser cada vez más importantes en el mundo de la educación, en su mano va a estar disminuir las posibles desigualdades educativas, aumentar el capital ético de sus hijos e influir en el resto de la sociedad para lograr un mundo más digno, más humano y  solidario.

La biografía de Movilización Educativa resume mi idea de proyecto como algo vivo, en movimiento, que se contrae y se expande, se deja y se retoma, se amplía, nos obliga a ver posibilidades nuevas, a actuar, a dar marcha  atrás cuando nos equivocamos y a perseverar cuando tenemos razón. Es, sin duda, una aventura.

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